Ferrari dio a conocer el Luce, su primer vehículo completamente eléctrico, marcando la entrada formal de la marca italiana al segmento de movilidad sin emisiones. El modelo, cuyo nombre significa "luz", representa una apuesta por la electrificación en medio de un contexto global donde la demanda de autos eléctricos ha mostrado señales de desaceleración.

El Luce alcanza una velocidad superior a los 310 kilómetros por hora y ofrece una autonomía de más de 530 kilómetros con una sola carga. La aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 2.5 segundos, cifras que buscan mantener el ADN deportivo de la marca. El vehículo incorpora una batería de 122 kWh y pesa 2.26 toneladas, convirtiéndose en el modelo más pesado en la historia de Ferrari.

El lanzamiento también implica un cambio en la estrategia de producto de la compañía. El Luce es apenas el segundo modelo de cuatro puertas de Ferrari y el primero con capacidad para cinco pasajeros, en contraste con la tradición de deportivos biplaza que ha caracterizado a la firma. John Elkann, presidente de Ferrari, señaló que el modelo abre un nuevo capítulo que refuerza la tradición de la marca de anticipar y dar forma al futuro.

La presentación ocurre mientras varios fabricantes han moderado sus planes de electrificación ante una demanda menor a la esperada. Ferrari ajustó el año pasado sus expectativas, indicando que los modelos eléctricos representarían 20% de su oferta hacia 2030, una reducción frente al objetivo previo de 40%.

En la Bolsa de Milán, las acciones de Ferrari llegaron a caer hasta 7.8% tras el lanzamiento y acumulan una baja de 30.6% en los últimos 12 meses. Sin embargo, 80% de las recomendaciones de analistas permanecen en compra y el restante 20% en mantener, sin registros de recomendaciones de venta. El precio objetivo promedio de la acción se ubica en 372.75 euros por título, lo que implica un potencial de alza de 28.1%.

El desafío para Ferrari será mantener el valor de reventa, la exclusividad y el atractivo emocional que históricamente han definido a la marca en un mercado donde varios fabricantes premium han comenzado a ralentizar sus apuestas eléctricas. Con el Luce, la automotriz italiana busca demostrar que el segmento eléctrico puede formar parte de la industria del lujo automotriz sin renunciar al desempeño y a la identidad que han caracterizado a la firma durante décadas.