Ferrari presentó el 25 de mayo en Roma su primer vehículo completamente eléctrico: el Luce, un sedán de cuatro puertas con cinco asientos, 1,036 caballos de fuerza y un precio de 640,000 dólares. La respuesta del mercado fue inmediata: las acciones de la marca italiana cayeron esa misma mañana.

El Luce representa una ruptura radical con la tradición de Maranello. Es el segundo Ferrari de cuatro puertas en la historia —después del Purosangue— y el primero con capacidad para cinco ocupantes. El diseño estuvo a cargo de LoveFrom, el estudio creativo de Sir Jony Ive y Marc Newson, trabajando con independencia total del equipo interno de Ferrari. El resultado: una carrocería orgánica con alas aerodinámicas flotantes y llantas de 23 y 24 pulgadas, las más grandes jamás montadas en un Ferrari de producción.

Los inversionistas no celebraron. Ferrari ha construido su valuación sobre la escasez y una mística que ningún otro fabricante replica. Un sedán eléctrico de cinco asientos, diseñado por el ex directivo de Apple y dirigido a una audiencia completamente nueva, desafía esa lógica. A 640,000 dólares, el Luce compite en un territorio donde rivales como el Porsche Taycan Turbo GT o el Lucid Air Sapphire ofrecen mucho más por mucho menos.

En redes sociales, la reacción fue brutal. La publicación oficial en Facebook se convirtió en un festival de sarcasmo: usuarios lo compararon con el Prius, el Tesla Model Y y el BYD Seal. El meme dominante fue "Ferrari de Temu". Decenas preguntaron si se trataba de una broma. La frase más repetida: "Enzo Ferrari está girando en su tumba".

La ingeniería, sin embargo, es indiscutible. Cuatro motores eléctricos —uno por rueda— generan 772 kW en arquitectura de 800 voltios. La batería de 122 kWh ofrece 530 kilómetros de autonomía y carga a 350 kW, recuperando 70 kWh en 20 minutos. Acelera de 0 a 100 km/h en 2.5 segundos, con velocidad máxima de 310 km/h. Suspensión activa derivada del F80, dirección independiente en las cuatro ruedas y más de 60 nuevas patentes respaldan el desarrollo.

El Luce llega tarde a una tendencia global que ya ejecutaron Tesla con el Cybertruck, Jaguar con el Type 001 y Mercedes-AMG con su GT eléctrico de cuatro puertas. Ferrari entra a esa conversación más tarde que sus competidores directos. Y cobra más. Mucho más.

El mercado ya dio su primera respuesta. Ahora falta ver si los clientes están dispuestos a pagar 640,000 dólares por un Ferrari que propone exactamente lo contrario de lo que ese nombre ha significado durante ocho décadas.