La industria farmacéutica en México está dando un giro estratégico hacia la autosuficiencia. Empresas como Neolpharma y Teva han decidido fabricar sus propios ingredientes farmacéuticos activos (APIs), las materias primas esenciales para producir medicamentos genéricos, en lugar de importarlos.
Neolpharma, laboratorio de capital mexicano, ingresó a este segmento en 2008 y hoy opera tres plantas especializadas en APIs. La compañía proyecta alcanzar una capacidad de producción de 500 toneladas anuales, consolidándose como un jugador relevante en el mercado nacional.
Por su parte, Teva, gigante farmacéutico israelí con presencia global, mantiene 13 plantas de APIs en diversos países. Su instalación en México aporta el 10 por ciento de la producción mundial de la empresa, posicionando al país como un hub estratégico para la multinacional.
Esta integración vertical permite a los laboratorios controlar toda la cadena de suministro, desde la fabricación de principios activos hasta el producto terminado. Además, abre la posibilidad de comercializar estos ingredientes a otras empresas del sector, generando nuevas líneas de negocio.
La apuesta por producir APIs localmente responde a la necesidad de reducir la dependencia de proveedores extranjeros, especialmente asiáticos, que dominan el mercado global. Esta estrategia fortalece la seguridad sanitaria del país y mejora la competitividad de la industria farmacéutica nacional.
Expertos del sector consideran que esta tendencia podría impulsar la creación de empleos especializados y atraer inversión en tecnología de punta. La fabricación de ingredientes activos requiere infraestructura sofisticada y personal altamente calificado, elevando el perfil de la industria mexicana.