Decenas de voluntarios y familiares del Colectivo Luz de Esperanza por Nuestros Desaparecidos Jalisco tapizaron ayer la avenida Juárez, en el corazón de Guadalajara, con cédulas de identificación de personas ausentes. La acción busca visibilizar una crisis que las autoridades estatales no han logrado contener.

Las agrupaciones de familiares lanzaron señalamientos directos contra las instancias de gobierno, a las que responsabilizan de negligencia sistemática y resultados insuficientes en la localización de sus seres queridos. Jalisco figura entre las entidades con mayor número de personas cuyo paradero permanece desconocido.

La protesta silenciosa en una de las arterias más transitadas de la capital jalisciense evidencia la desesperación de quienes llevan meses o años sin respuestas. Cada cédula representa un rostro, un nombre, una familia que exige acción efectiva.

Los colectivos denuncian que las omisiones oficiales han convertido la búsqueda en una tarea que recae principalmente sobre los propios familiares y voluntarios, quienes organizan rastreos, difunden información y presionan a las autoridades sin el respaldo institucional que la magnitud del problema demanda.

La colocación de las cédulas en pleno centro histórico busca romper la indiferencia ciudadana y obligar a las autoridades a rendir cuentas sobre una problemática que no cede. Jalisco enfrenta una deuda pendiente con miles de familias que siguen esperando justicia y respuestas concretas.