Las ventas agroalimentarias mexicanas hacia la Unión Europea experimentaron un salto notable entre 2024 y 2025, al registrar un incremento de 55.4 por ciento que elevó el monto de 422.1 millones de dólares a 656 millones, de acuerdo con cifras de la Agencia Nacional de Aduanas de México analizadas por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.

Sin embargo, el arranque de 2026 muestra señales de desaceleración. Durante el primer trimestre del año en curso, las exportaciones acumularon 152.9 millones de dólares, lo que representa una contracción de 4.3 por ciento frente al mismo periodo de 2025.

La caída trimestral sugiere que el impulso del año anterior no logró consolidarse como una tendencia sostenida. Analistas del sector señalan que penetrar de manera estable en el mercado europeo demanda no solo productos competitivos, sino también infraestructura logística robusta y cumplimiento estricto de normativas fitosanitarias.

La Unión Europea representa uno de los bloques comerciales más exigentes del mundo en materia de certificaciones agrícolas y trazabilidad. Para los productores mexicanos, mantener el acceso a ese mercado implica inversiones constantes en cadenas de frío, empaque especializado y adaptación a estándares ambientales cada vez más rigurosos.

El desempeño de los próximos meses será clave para determinar si México puede revertir la tendencia a la baja y aprovechar las oportunidades que ofrece el Tratado de Libre Comercio modernizado con la Unión Europea, vigente desde 2020.

Por ahora, los datos reflejan que el crecimiento acelerado de 2025 fue más un pico coyuntural que el inicio de una expansión estructural en uno de los mercados más codiciados del planeta.