En un emotivo acto celebrado en las instalaciones del Tecnológico Nacional de México, campus Acapulco, el Colegio de Educadoras y Educadores del Estado de Guerrero rindió un merecido homenaje a Esthela Damián Peralta, reconocida exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal y figura destacada en la protección de la primera infancia.

El evento, que congregó a cientos de profesionales dedicados a la educación de la primera infancia, sirvió como plataforma para exaltar la trayectoria de Damián Peralta, quien ha hecho de la defensa de los niños y niñas el eje central de su labor pública y comunitaria.

Margarita Nava Muñoz, presidenta del Colegio de Educadoras y Educadores, fue la encargada de entregar el galardón. Durante su intervención, Nava Muñoz elogió la intachable carrera de Damián Peralta, destacando su profunda sensibilidad hacia las causas más vulnerables y su probada capacidad para diseñar e implementar políticas públicas que generan un impacto transformador en la vida de las personas.

Se subrayó que Esthela Damián encarna el tipo de liderazgo con visión humanista que el estado de Guerrero necesita con urgencia para impulsar su desarrollo. Este reconocimiento la posiciona como un referente de servicio y compromiso social.

Conmovida por la distinción, Esthela Damián Peralta compartió su experiencia al frente del Sistema DIF en la Ciudad de México, una labor que desempeñó bajo el encargo directo de la entonces Jefa de Gobierno y hoy Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. En esa posición, Damián Peralta asumió la monumental tarea de coordinar cerca de 500 puntos de educación inicial y básica.

Su gestión se caracterizó por la implementación de un modelo de gratuidad absoluta y la dignificación de espacios educativos en las zonas más desfavorecidas de la capital, incluyendo el emblemático barrio de Tepito. Esta iniciativa buscó garantizar el acceso a una educación de calidad para todos los niños, sin importar su origen socioeconómico.

Damián Peralta evocó los desafíos que enfrentó, desde el cuidado de bebés en situación de abandono hasta la necesidad de innovar académicamente durante la crisis sanitaria. Esta última experiencia la impulsó a cursar una Maestría en Educación e Innovación, con el objetivo de diseñar estrategias de acompañamiento a distancia para madres y padres de familia, adaptándose a las nuevas realidades.

En un momento de profunda conexión con el auditorio, Damián Peralta rompió esquemas al hablar de su experiencia como madre trabajadora. Reconoció el sentimiento de culpa que a menudo acompaña a las mujeres que, como ella, dedican largas horas al servicio público, pero enfatizó la importancia del tiempo de calidad sobre la cantidad.

"No es estar todo el día con nuestros hijos, es tiempo de calidad. Tenemos que aprender a dar lo mejor de nosotras, con la frente en alto y con la certeza de que construimos un mejor futuro para ellos", afirmó, haciendo eco de reflexiones compartidas en conversaciones de camaradería con la propia Presidenta de la República.

Visiblemente emocionada por el cálido recibimiento del magisterio guerrerense, Damián Peralta reafirmó su compromiso inquebrantable de ser una impulsora fundamental de la educación inicial en la entidad. Su dedicación a esta causa trasciende lo profesional, arraigándose en una profunda convicción personal.

"Me encanta este tema; es una de las labores más bellas, pero también de las más difíciles. La educación básica y el cuidado de nuestra niñez nos obligan a prepararnos todos los días", declaró, subrayando la exigencia y la recompensa de trabajar por el futuro de los más jóvenes.

La exconsejera jurídica enfatizó la importancia de replicar modelos de éxito en Guerrero, creando espacios de confort y dignidad para los hijos de las mujeres trabajadoras. Su visión es clara: al cuidar el inicio de la vida de los niños, se asegura el destino y el progreso de todo el estado.

Este reconocimiento no solo celebra la trayectoria de Esthela Damián, sino que también pone de relieve la importancia crucial de la educación inicial como pilar del desarrollo social y comunitario, un tema que la exfuncionaria ha defendido con pasión y dedicación a lo largo de su carrera.

La ceremonia en Acapulco sirvió como un poderoso recordatorio de que el servicio público, cuando se ejerce con vocación humanista y visión de futuro, puede dejar una huella imborrable en la sociedad, inspirando a nuevas generaciones de educadores y servidores públicos a seguir su ejemplo.