La exmagistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Janine Otálora Malassis, ha lanzado una contundente advertencia sobre la naturaleza de los procesos internos que los partidos políticos están llevando a cabo para seleccionar a sus "coordinadores" o "defensores", figuras que, en la práctica, se perfilan como los potenciales candidatos para la elección del próximo año.
Según Otálora Malassis, estas "preprecampañas" no son otra cosa que un "fraude a la ley", calificándolas de "paralegales" y subrayando la ausencia de cualquier tipo de regulación por parte de las autoridades electorales competentes. Esta situación, advierte, genera un terreno de juego desigual y opaco para la contienda venidera.
El Vacío Legal en los Procesos Internos
La crítica de la exmagistrada se centra en la falta de un marco normativo claro que abarque estas etapas previas a las campañas electorales formales. Si bien los partidos tienen la facultad de organizar sus procesos internos para elegir a sus abanderados, la línea entre la organización partidista y la promoción electoral se ha vuelto peligrosamente difusa, según la perspectiva de Otálora Malassis.
Históricamente, los procesos electorales en México han evolucionado para incluir reglas más estrictas sobre financiamiento, propaganda y tiempos de campaña. Sin embargo, las actividades que preceden a la etapa de precampaña formal, y que a menudo implican actos públicos, giras y posicionamientos mediáticos de aspirantes, parecen operar en una zona gris legal.
La exmagistrada señala que esta falta de supervisión permite que se realicen actos que, aunque no se denominen oficialmente "campaña", cumplen funciones similares: dar a conocer a los aspirantes, generar simpatías y, en esencia, iniciar la contienda electoral sin las restricciones y la fiscalización que caracterizan a las campañas oficiales.
Implicaciones para la Democracia
La consecuencia directa de esta situación, de acuerdo con Otálora Malassis, es la perpetuación de prácticas que socavan la equidad y la transparencia del proceso democrático. Al no estar sujetas a la fiscalización del Instituto Nacional Electoral (INE) o de los organismos públicos locales, estas "preprecampañas" pueden incurrir en irregularidades en cuanto a financiamiento, uso de recursos públicos o promoción indebida, sin que exista un mecanismo efectivo para detectarlas o sancionarlas.
En el contexto de una elección que se anticipa competida, la advertencia de la exmagistrada cobra especial relevancia. La ciudadanía tiene derecho a conocer las reglas del juego y a que estas se apliquen de manera equitativa para todos los actores políticos. La opacidad en las etapas iniciales de la conformación de candidaturas puede generar desconfianza en las instituciones y en los resultados electorales.
La Perspectiva de la Exmagistrada
Janine Otálora Malassis, quien tuvo un papel destacado en el TEPJF, ha sido una voz crítica en temas de derecho electoral. Su análisis sobre la ilegalidad de las "preprecampañas" se basa en la interpretación de que estas actividades, al buscar activamente la obtención del voto o la preferencia electoral, deberían estar sujetas a la normativa electoral vigente, independientemente de la denominación que los partidos les otorguen.
La exmagistrada sugiere que la autoridad electoral debería tener facultades para intervenir y regular estas fases, o bien, que los partidos políticos adopten una autorregulación estricta que garantice la equidad y la legalidad desde las etapas más tempranas de la conformación de sus candidaturas. La falta de acción, advierte, abre la puerta a la simulación y al incumplimiento de los principios democráticos.
¿Qué Sigue? El Llamado a la Acción
La denuncia de Otálora Malassis pone sobre la mesa la necesidad de un debate profundo sobre la regulación de los procesos internos de los partidos políticos. ¿Hasta dónde pueden llegar las actividades de proselitismo sin que se consideren campaña? ¿Qué mecanismos se pueden implementar para asegurar la equidad y la transparencia desde las etapas más tempranas?
Analistas políticos señalan que la falta de una regulación clara en estas fases previas puede dar ventaja a los partidos con mayor estructura y recursos, quienes pueden capitalizar estas "preprecampañas" para posicionar a sus aspirantes sin la misma presión fiscalizadora que enfrentarán durante las campañas oficiales.
El llamado de la exmagistrada es, en esencia, un exhorto a las autoridades electorales y a los propios partidos para que revisen y fortalezcan el marco normativo que rige la selección de candidatos, con el fin de garantizar procesos más justos, transparentes y apegados a la ley, sentando las bases para una contienda electoral más equitativa en el futuro cercano.
La postura de Otálora Malassis resalta la importancia de la vigilancia ciudadana y de la opinión experta para identificar y señalar las áreas de oportunidad en el sistema electoral mexicano, buscando siempre fortalecer la democracia y la confianza en las instituciones.