A casi dos años de su implementación, el ambicioso "Plan México" impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum para revitalizar la economía nacional, atraer inversiones y fortalecer la producción local, ha recibido una evaluación agridulce por parte de Estados Unidos. El Departamento de Estado, en su informe "Mexico Investment Climate Statement 2026", reconoce ciertos progresos, pero subraya con preocupación rezagos significativos en áreas cruciales para el desarrollo a largo plazo del país.

El análisis estadounidense, que examina las condiciones para los inversionistas extranjeros en México, califica los resultados del "Plan México" como "mixtos". Si bien se observan "avances modestos" en el valor agregado de las exportaciones y una leve disminución en la pobreza laboral, la balanza se inclina hacia las deficiencias. Cinco indicadores clave –inversión, crecimiento económico, creación de empleo formal, competitividad y productividad–, según el reporte, "se han deteriorado o permanecen por debajo de las metas" establecidas por el gobierno mexicano.

Incentivos y Desafíos Económicos

La administración de Sheinbaum ha intentado estimular la inversión mediante atractivos incentivos fiscales. Se contemplan hasta 30,000 millones de pesos en deducciones fiscales para nuevas inversiones, equivalentes a unos 1,500 millones de dólares. Las empresas pueden beneficiarse de deducciones inmediatas que varían entre el 41% y el 91% durante 2025 y 2026, dependiendo del tipo de activo adquirido. Para las inversiones realizadas entre 2027 y 2030, los porcentajes se mantendrán entre el 35% y el 89%. El "Plan México" también busca agilizar la concreción de inversiones, reduciendo el tiempo promedio de 2.6 años a solo uno, y potenciar ocho sectores prioritarios, con la meta de duplicar las exportaciones de semiconductores hacia 2030.

Sin embargo, el desempeño económico general del país presenta un panorama desafiante. Datos de "México, ¿cómo vamos?" indican que la economía mexicana creció un 2.1% anual durante el segundo trimestre de 2026, y un 1.5% respecto al trimestre anterior. A pesar de este repunte, el ritmo de crecimiento se considera insuficiente para alcanzar de manera sostenida la meta del 4.5% anual que el gobierno se ha fijado.

El SAT Bajo la Lupa de EE.UU.

Las fricciones entre las empresas y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mexicano también son un punto de atención en el informe estadounidense. El Departamento de Estado señala que, entre 2019 y 2025, el SAT intensificó sus acciones de fiscalización dirigidas a grandes corporaciones, tanto nacionales como internacionales, en un esfuerzo por aumentar la recaudación fiscal. Durante 2025, empresas estadounidenses reportaron una fiscalización más rigurosa, tácticas de negociación consideradas agresivas, solicitudes de información excesivas y cancelaciones abruptas de certificados de sello digital.

Además, surgieron discrepancias relacionadas con el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a ciertos productos importados y demoras significativas en la obtención de las devoluciones de dicho impuesto. El reporte advierte que la inconsistencia en algunas auditorías ha generado costos legales y administrativos imprevistos para las compañías. Las devoluciones fiscales continuaron siendo una preocupación en 2026, con empresas manufactureras multinacionales reportando retrasos de hasta seis meses para recuperar el IVA. El SAT, según el informe, realiza auditorías que pueden revisar hasta cinco años atrás para verificar el cumplimiento de los requisitos para acceder a estos recursos.

Atractivos Persistentes de México

A pesar de las críticas, el Departamento de Estado no considera que México haya perdido su atractivo como destino de inversión. El informe destaca factores positivos como la proximidad geográfica y el acceso preferencial al mercado estadounidense, la estabilidad macroeconómica, el tamaño considerable del mercado interno, una base de consumidores en expansión, la disponibilidad de mano de obra calificada y costos laborales competitivos.

La Meta del Top 10 se Aleja

Uno de los objetivos iniciales del "Plan México" era posicionar al país entre las 10 economías más grandes del mundo. Sin embargo, el informe del think tank señala que México ha retrocedido en este ranking. Entre 2024 y 2025, el país pasó del puesto 13 al 15 entre las mayores economías globales, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Las perspectivas actualizadas del FMI, citadas en el reporte, estiman un crecimiento del 1.2% para México en 2026, considerablemente menor al 2.4% proyectado para Brasil, que actualmente ocupa el puesto 11.

El avance trimestral del 1.5% observado entre abril y junio de 2026 sugiere que México tiene el potencial de crecer a un ritmo mayor, aunque "México, ¿cómo vamos?" considera este resultado como atípico. Para sostener un crecimiento más robusto y sostenido, la organización señala la necesidad de mejorar dos aspectos cruciales que también figuran entre las preocupaciones del Departamento de Estado: la seguridad pública y la disponibilidad de energía. Estos elementos son fundamentales para atraer inversiones de alto valor agregado y expandir la capacidad productiva del país.

Estados Unidos se mantiene como la principal fuente de inversión extranjera directa (IED) en México. En 2025, el capital estadounidense representó casi el 40% del stock total de IED, y el país recibió flujos totales de inversión significativos, aunque el informe subraya que la consolidación de estas inversiones y la atracción de capital adicional dependen de abordar las debilidades estructurales y operativas señaladas.

El "Plan México", en su evaluación intermedia, enfrenta el reto de demostrar que sus estrategias pueden traducirse en resultados tangibles y sostenibles. La crítica constructiva de Estados Unidos pone de manifiesto la urgencia de abordar las áreas de oportunidad para asegurar que el país pueda capitalizar su potencial económico y alcanzar las ambiciosas metas establecidas por la administración Sheinbaum.