La democracia en Estados Unidos atraviesa uno de sus peores momentos, alcanzando niveles no vistos en décadas, según revela el informe anual del Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional). La organización, con sede en Estocolmo, señala un deterioro generalizado del Estado de derecho a nivel global, pero pone un foco particular en el retroceso estadounidense.
El estudio, que mide la calidad democrática a través de treinta indicadores, indica que casi la mitad de estas métricas se encuentran en su punto más bajo desde que IDEA comenzó a publicar su informe global en 1975. Entre las áreas más afectadas se encuentran la libertad de prensa y de expresión, el acceso a la justicia y la independencia judicial, pilares fundamentales de cualquier sistema democrático.
Kevin Casas-Zamora, secretario general de IDEA, expresó su preocupación en una conversación telefónica con EFE, destacando que el intento de subvertir las normas de control sobre el ejercicio del poder es particularmente grave. A pesar de este panorama sombrío, Casas-Zamora matizó que la independencia de los jueces en Estados Unidos ha sido un factor que ha logrado sostener el sistema hasta ahora.
El análisis de IDEA sugiere que la situación en Estados Unidos, bajo la actual administración, tiene un correlato internacional. Según Casas-Zamora, cuando un país no reconoce límites internos a su poder, tampoco los percibe en su acción exterior, lo que puede derivar en una política internacional menos predecible y más conflictiva.
Once Años de Erosión Democrática Global
El informe de IDEA subraya una tendencia preocupante: por undécimo año consecutivo, más países han visto empeorar su calidad democrática que aquellos que han experimentado mejoras. En los últimos cinco años, un alarmante 57 por ciento de las naciones analizadas ha mostrado un deterioro en al menos un indicador democrático clave.
El Estado de derecho emerge como el área más crítica, con 71 países registrando un desempeño deficiente. La independencia judicial, la libertad de expresión y prensa, y el acceso a la justicia han caído a sus niveles más bajos en cuatro décadas. Esta combinación de factores incrementa significativamente el riesgo de conflictos violentos a nivel global.
Casas-Zamora identifica cinco factores principales que convergen para explicar este deterioro. En primer lugar, la fragmentación interna de las sociedades democráticas, exacerbada por la polarización política y el aumento de la desigualdad. En segundo lugar, la corrupción y la percepción de que las democracias no están respondiendo eficazmente a las demandas sociales, especialmente en materia de igualdad.
Un tercer factor es la velocidad y profundidad de los cambios económicos y sociales, que generan una tendencia a buscar "liderazgos autoritarios" como respuesta. El cuarto punto se refiere a la erosión de la credibilidad de las democracias occidentales en el último cuarto de siglo, ejemplificada por eventos como la guerra de Irak, la crisis financiera y la gestión de crisis de derechos humanos, como la situación en Gaza.
"Son factores muy estructurales, por lo que es difícil esperar que estas tendencias cambien pronto", advirtió Casas-Zamora, señalando la complejidad y arraigo de los problemas que aquejan a la democracia mundial.
Retrocesos en Europa y Polarización en América Latina
Aunque Europa sigue siendo la región con el mejor desempeño democrático, el informe de IDEA documenta "retrocesos crecientes", particularmente en libertades civiles, acceso a la justicia y la calidad de los procesos electorales. África y Asia Occidental también han registrado más caídas que avances, a diferencia de la región de Asia Oriental y el Pacífico.
En América Latina, a pesar de una relativa estabilidad general, IDEA alerta sobre la polarización más alta del mundo. Otros desafíos significativos en la región incluyen la desinformación, la pérdida de confianza en las instituciones y la creciente influencia del crimen organizado, que se expande a países donde antes no era un problema relevante.
Signos de Esperanza en Asia y Europa del Este
No obstante el panorama general, el informe de IDEA destaca "signos alentadores" de renovación democrática en países como Bangladés, Nepal, Polonia, Sri Lanka y Siria. Sin embargo, se advierte que estos progresos son "frágiles" y requieren un seguimiento constante.
Casas-Zamora señaló el sur de Asia como un área de particular interés, donde las revueltas juveniles han logrado derrocar gobiernos y plantear demandas democráticas fundamentales. Estos movimientos, aunque incipientes, ofrecen una luz de esperanza en medio de la tendencia global de deterioro.
El expolítico costarricense concluyó reconociendo la volatilidad del mundo actual y la posibilidad de que las tendencias democráticas puedan cambiar rápidamente en cualquier país. A pesar de la preocupación por la erosión global, la resiliencia y la capacidad de cambio de las sociedades siguen siendo factores clave para el futuro de la democracia.
En el contexto mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones la importancia de la libertad de expresión y el acceso a la justicia como pilares de su gobierno, aunque el informe de IDEA sugiere que estos indicadores enfrentan desafíos a nivel internacional, incluyendo en democracias consolidadas.