México mantiene la esperanza de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos para la reducción de aranceles sobre productos clave como automóviles y aluminio antes de que concluya el presente año. La incertidumbre generada por estas tarifas ha provocado que nuevas inversiones permanezcan en espera, a la espera de una resolución favorable.
Roberto Lazzeri, embajador de México en Estados Unidos, declaró a Bloomberg Television que existen "nuevas inversiones que están en suspenso, a la espera de ver qué sucede". Lazzeri enfatizó la interconexión de las cadenas de suministro, señalando que "todo en nuestras cadenas de suministro está interconectado".
Ambas naciones, según el embajador, se encuentran "bastante alineadas con el objetivo general". Lazzeri también señaló que los aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones mexicanas, bajo las secciones 232 y 301, están "creando distorsiones en el mercado". Añadió que estas medidas no están beneficiando a Estados Unidos en términos de cuota de mercado, sino a otras economías.
Las negociaciones continúan activamente. Se espera que el representante Comercial de EU, Jamieson Greer, se reúna este jueves con el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard. La próxima ronda de conversaciones está programada para finales de septiembre, según información proporcionada por Lazzeri.
CAÍDA EN LA PRODUCCIÓN AUTOMOTRIZ
En este contexto de negociaciones, la producción de vehículos ligeros en México experimentó una contracción del 1.43 por ciento interanual durante agosto, alcanzando las 344,940 unidades. A pesar de esta disminución en la producción, las exportaciones de vehículos ligeros mostraron un ligero incremento del 1.26 por ciento, sumando 300,475 unidades, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este resultado representa una fabricación de 5,011 vehículos menos en comparación con agosto de 2025, cuando se produjeron 349,951 unidades. En cuanto a las exportaciones, se enviaron 3,741 unidades más al extranjero en comparación con las 296,734 registradas en el mismo mes del año anterior.
El desempeño de agosto en el frente exportador marca una mejora respecto a julio, mes en el que los envíos al extranjero habían disminuido un 9.69 por ciento interanual, situándose en 261,534 unidades, mientras que la producción se redujo un 2.19 por ciento, a 302,673 vehículos, según el reporte mensual previo del Inegi.
En el acumulado de los primeros ocho meses del año, la producción de vehículos ligeros totalizó 2,645,140 unidades, lo que representa un retroceso anual del 0.72 por ciento en comparación con las 2,664,417 unidades fabricadas en el mismo periodo de 2025, una diferencia negativa de 19,277 unidades.
EL IMPACTO DE LOS ARANCELES EN LA INDUSTRIA
La industria automotriz, uno de los pilares de la economía mexicana, representa aproximadamente el 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y cerca del 20.5 por ciento del PIB manufacturero, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Durante 2025, el sector ya había resentido la presión derivada de las amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos. El 3 de abril de ese año, se aplicó un arancel del 25 por ciento sobre la importación de vehículos, y el 3 de mayo se impuso un gravamen similar sobre los componentes que no cumplieran con las reglas de origen establecidas por la administración de Donald Trump.
Estos resultados se dan en el marco de la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En este proceso, México ha buscado activamente la reducción de los gravámenes impuestos a su sector automotriz, uno de los más importantes del país. Sin embargo, se reconoce la posibilidad de que ciertos aranceles puedan mantenerse en sectores específicos, manteniendo una postura estratégica frente a otras economías.
La dependencia de la industria automotriz mexicana de su principal socio comercial, Estados Unidos, hace que cualquier medida proteccionista tenga repercusiones significativas. La expectativa de una resolución favorable en las negociaciones es crucial para la reactivación de inversiones y la estabilidad del sector.
El embajador Lazzeri ha reiterado la importancia de resolver estas disputas comerciales para asegurar la fluidez de las cadenas de valor y mantener la competitividad de la región. La interconexión de las economías de América del Norte exige un enfoque colaborativo para superar los desafíos actuales y futuros.
La postura de México se centra en la defensa de sus intereses económicos y en la búsqueda de un equilibrio que beneficie a ambas partes, evitando distorsiones que puedan afectar negativamente a la producción y el comercio bilateral. La próxima ronda de conversaciones será determinante para vislumbrar el camino a seguir en la resolución de esta compleja situación arancelaria.