Estados Unidos ha dado un paso contundente al designar a la organización criminal ecuatoriana "Los Tiguerones" como una Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado. La medida, anunciada por el Secretario de Estado Marco Rubio, subraya la creciente preocupación de Washington por el avance del narcotráfico transnacional y su conexión con actividades terroristas en la región.

La designación implica el bloqueo de cualquier propiedad o derecho sobre propiedades de los integrantes de "Los Tiguerones" que se encuentren en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos de ese país. Además, se prohíben las transacciones financieras entre ciudadanos estadounidenses y los miembros de la banda, buscando asfixiar sus operaciones y recursos.

Del Origen a la Violencia Desatada

"Los Tiguerones" no son una organización criminal nacida de la nada. Su génesis se remonta a finales de la década de 2010 en Guayaquil, Ecuador, como una facción disidente de la poderosa banda "Los Choneros". Su ascenso estuvo inicialmente ligado a William Joffre Alcívar Bautista, alias "Negro Willy" o "Willy", quien fungía como guardia penitenciario y habría facilitado la introducción de contrabando en prisiones, incluyendo la de Jorge Luis Zambrano, alias "Rasquiña", entonces líder de "Los Choneros".

La expansión de "Willy" y su familia los llevó a Esmeraldas, una provincia clave para el tráfico de drogas. A pesar de su detención en 2017 por homicidio, la estructura de "Los Tiguerones" continuó fortaleciéndose. Tras la desestimación de los cargos contra "Willy", el grupo se consolidó como una fuerza dominante en la región, marcando su territorio con violencia y control.

Fragmentación y Nuevas Alianzas

El punto de inflexión para "Los Tiguerones" llegó en 2020, tras el asesinato de "Rasquiña" y la consecuente fragmentación de "Los Choneros". En este escenario de reconfiguración criminal, "Los Tiguerones" se integraron a la coalición "Nueva Generación", aliándose con "Los Lobos" y "Los Chone Killers". El objetivo era claro: enfrentar a los remanentes de "Los Choneros" y disputar el control territorial.

Esta guerra interna desató una ola de violencia sin precedentes en las cárceles ecuatorianas. "Los Tiguerones" estuvieron implicados en masacres, como la ocurrida en la prisión de El Litoral, donde al menos 119 reclusos perdieron la vida en un intento fallido por tomar el control de un bloque carcelario. La brutalidad de estos enfrentamientos evidenció el poder y la crueldad de la banda.

Vínculos con el Narcotráfico y el CJNG

La evolución de "Los Tiguerones" los ha llevado a convertirse en un actor relevante en el tráfico transnacional de cocaína. Según informes de InSight Crime, el grupo ha establecido presuntas conexiones directas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos criminales más poderosos de México. A este cártel, "Los Tiguerones" le proporcionarían servicios esenciales para el movimiento y exportación de drogas ilícitas hacia mercados internacionales.

La designación de Estados Unidos como organización terrorista subraya esta conexión, señalando a "Los Tiguerones" como facilitadores del CJNG en sus operaciones de narcotráfico, lo que a su vez financia actividades criminales y terroristas.

El Bastión en Esmeraldas y la Lucha Penitenciaria

El principal bastión de "Los Tiguerones" se ubica en la provincia de Esmeraldas, aunque también mantienen una presencia significativa en Guayaquil, la ciudad donde nacieron. En el sistema penitenciario, su influencia se extiende a la prisión de Esmeraldas y a un ala específica de la penitenciaría de El Litoral, lo que les permite mantener redes de operación y reclutamiento incluso desde dentro de las cárceles.

Implicaciones y Futuro

La designación de "Los Tiguerones" por parte de Estados Unidos representa un golpe significativo para la organización y sus aliados. Los operativos militares iniciados en Ecuador en 2024 han comenzado a mermar sus redes internas y su capacidad operativa. La banda enfrenta una creciente presión, perdiendo territorio frente a "Los Lobos" y experimentando una fragmentación interna que podría acelerarse con la captura de figuras clave como "Willy".

Esta acción de Washington no solo busca desmantelar una banda violenta, sino también enviar un mensaje claro sobre la determinación de Estados Unidos para combatir las redes de narcoterrorismo que amenazan la estabilidad de la región. La inclusión de "Los Tiguerones" en la lista de organizaciones terroristas los sitúa en el radar internacional, intensificando la presión sobre sus operaciones y sus vínculos con cárteles mexicanos.

En el contexto de la inseguridad que azota a Ecuador y a la región, esta medida es vista como un esfuerzo por parte de Estados Unidos para apoyar los esfuerzos de las autoridades ecuatorianas en su lucha contra el crimen organizado. Sin embargo, la complejidad de estas redes y su capacidad de adaptación sugieren que la batalla contra el narcotráfico y el terrorismo apenas comienza.

La designación de "Los Tiguerones" como terroristas por parte de Estados Unidos pone de manifiesto la interconexión entre el crimen organizado transnacional y las amenazas a la seguridad global. La banda ecuatoriana, que evolucionó de ser una facción de "Los Choneros" a un actor clave en el tráfico de drogas, ahora enfrenta el escrutinio y las sanciones de una potencia mundial, lo que podría reconfigurar el panorama delictivo en América Latina.