Las fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutaron este lunes bombardeos contra objetivos militares en territorio iraní, específicamente en la región sur del país, según confirmó el Comando Central (Centcom) a medios estadounidenses. Los blancos incluyeron instalaciones de lanzamiento de misiles y naves iraníes.
Timothy Hawkins, vocero del Centcom, justificó la operación como una acción defensiva necesaria para salvaguardar al personal militar estadounidense desplegado en la zona. Según la versión oficial, embarcaciones iraníes intentaban colocar minas en aguas estratégicas, mientras que otros emplazamientos representaban amenazas directas contra aeronaves de combate norteamericanas.
El presidente Donald Trump había autorizado previamente a sus comandantes responder ante lo que Washington califica como "provocaciones iraníes" en los alrededores del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes del mundo para el tránsito de petróleo. Hasta el momento se desconoce si los ataques causaron víctimas.
La ofensiva militar ocurre en un momento particularmente delicado: Washington y Teherán se encuentran en la recta final de negociaciones para extender el alto al fuego vigente y potencialmente cerrar un acuerdo de paz. La Casa Blanca había expresado optimismo sobre la posibilidad de firmar el pacto en los próximos días, aunque Irán negó este lunes que el acuerdo sea inminente.
Según información filtrada a la prensa, el posible acuerdo contemplaría la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones económicas contra Irán. Sin embargo, el espinoso tema del programa nuclear iraní quedaría relegado a una fase posterior de negociación, decisión que ha generado críticas entre senadores republicanos cercanos a Trump.
El mandatario estadounidense dedicó el lunes a despejar dudas sobre su estrategia. En declaraciones matutinas aseguró que Irán "nunca obtendrá" armamento nuclear, y posteriormente reiteró en Truth Social que las reservas de uranio enriquecido del país persa serán entregadas a Estados Unidos para su destrucción.
El Centcom enfatizó que continuará defendiendo a sus efectivos "mientras ejerce contención" durante el periodo de alto al fuego, una declaración que refleja el delicado equilibrio entre la acción militar y la diplomacia en curso.