La crisis en el Instituto Politécnico Nacional escaló este lunes cuando estudiantes que mantienen tomadas las instalaciones de Canal Once rechazaron sentarse a dialogar con Mario Delgado, secretario de Educación Pública. Los alumnos exigieron la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y del titular de Hacienda como condición para iniciar cualquier negociación.

Desde el pasado jueves 21 de mayo, los estudiantes del "Poli" mantienen el control de las instalaciones del canal público, paralizando sus transmisiones. La medida de presión busca forzar al gobierno federal a atender sus demandas, aunque hasta el momento las autoridades no han logrado establecer un canal de comunicación efectivo.

La Secretaría de Educación Pública emitió un llamado formal para que los estudiantes liberen las instalaciones de Canal Once, argumentando que la toma afecta el servicio público de comunicación. Sin embargo, los alumnos mantienen su postura de no ceder hasta que las máximas autoridades del gobierno federal se comprometan personalmente en la resolución del conflicto.

La negativa de los estudiantes a reunirse con Delgado evidencia la desconfianza hacia el gabinete de Sheinbaum y refleja la profundización de una crisis que el gobierno morenista no ha sabido contener. La ausencia de la mandataria en un conflicto que ya cumple cinco días genera cuestionamientos sobre su capacidad de respuesta ante movilizaciones estudiantiles.

El IPN, históricamente un bastión de movilización social en México, enfrenta una de sus crisis más agudas en años recientes. La toma de Canal Once representa un golpe simbólico al gobierno federal, que ve paralizado uno de sus medios de comunicación más emblemáticos sin que la administración de Sheinbaum ofrezca soluciones concretas.

Hasta el cierre de esta edición, ni la Presidencia de la República ni la Secretaría de Hacienda habían emitido pronunciamiento alguno sobre su disposición a participar en las mesas de diálogo exigidas por los estudiantes politécnicos.