Cuatro agrupaciones de estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Sur expresaron su rechazo frontal a las políticas de seguridad implementadas por las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México en el campus.
Los colectivos argumentan que el incremento en las medidas de vigilancia y control representa una respuesta superficial que evade las causas estructurales de los conflictos entre la población adolescente del plantel.
Según los grupos estudiantiles, la estrategia de las autoridades universitarias se limita a aumentar la presencia de elementos de seguridad y restricciones de acceso, sin abordar los problemas de raíz que generan tensiones y episodios violentos en la comunidad escolar.
La postura de los alumnos organizados cuestiona directamente la efectividad de un modelo basado en la vigilancia, señalando que "más control no resuelve de raíz los problemas entre los adolescentes" que asisten al CCH-Sur.
Las autoridades universitarias no han emitido respuesta oficial ante el pronunciamiento de los colectivos, mientras persiste el debate sobre cuál debe ser el enfoque adecuado para garantizar un ambiente seguro en los planteles del bachillerato universitario.
El CCH-Sur ha sido escenario de diversos incidentes de seguridad en años recientes, lo que ha motivado la implementación de protocolos que ahora enfrentan resistencia por parte de sectores organizados del estudiantado.