El Diario Oficial de la Federación dio a conocer el viernes pasado el decreto que pone en marcha la Ley Federal de Cine y el Audiovisual, normativa que reemplaza la Ley Federal de Cinematografía vigente desde 1992.
La nueva legislación establece en sus disposiciones generales que su propósito central es impulsar y normar la producción, distribución, difusión, promoción, comercialización, circulación, exhibición y preservación de obras cinematográficas y audiovisuales de origen nacional.
Con esta actualización normativa, el marco legal que regula la industria fílmica mexicana se moderniza después de 34 años sin cambios sustanciales, adaptándose a las transformaciones tecnológicas y de consumo que ha experimentado el sector audiovisual.
La ley busca fortalecer la cadena de valor completa de la industria cinematográfica doméstica, desde la fase de creación hasta su conservación patrimonial, pasando por todos los eslabones de comercialización y acceso público.
El decreto representa un hito regulatorio para el cine nacional en un momento en que las plataformas digitales y los nuevos formatos audiovisuales han redefinido el panorama de la exhibición y el consumo de contenidos.