Las próximas elecciones en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre, podrían generar un nuevo panorama para la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Un análisis de la consultora UBS sugiere que, si bien un cambio en el equilibrio de poder en el Congreso estadounidense podría influir en el ritmo y las exigencias de las conversaciones, la capacidad del presidente para ejercer facultades comerciales amplias se mantendría, haciendo poco probable una ruptura total del acuerdo.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha reconocido la dificultad de predecir el resultado electoral, pero ha enfatizado que el país se está preparando para un escenario donde el Congreso estadounidense juegue un papel más activo en los asuntos comerciales. A pesar de las posibles modificaciones en el ambiente de negociación, la consultora UBS considera que una ruptura completa del T-MEC es un escenario de baja probabilidad. Independientemente de quién controle el Congreso, la Casa Blanca conservaría facultades comerciales significativas.
La principal diferencia que UBS vislumbra radica en el grado de presión que el gobierno estadounidense podría enfrentar. Un Congreso con una mayor presencia demócrata tendría más herramientas para escrutar el uso de aranceles, convocar a audiencias y solicitar explicaciones a los funcionarios encargados de la política comercial. Sin embargo, esta mayor supervisión no se traduciría necesariamente en restricciones sustanciales para el presidente, lo que significa que las demandas de Donald Trump podrían persistir, aunque el contexto de la negociación cambie.
México a la espera de definiciones
El calendario electoral de Estados Unidos se ha convertido en un factor relevante en las conversaciones comerciales. Ebrard ha indicado que, dada la cercanía de los comicios, es poco probable que se celebre una nueva ronda de negociación antes de las elecciones. El objetivo declarado por México es concluir la revisión anual del T-MEC correspondiente a 2026 antes de que finalice el año. Entre los puntos clave que México busca avanzar se encuentran los aranceles estadounidenses aplicados a vehículos, acero y aluminio, para los cuales ya se han entregado los elementos técnicos a Estados Unidos, quedando la decisión final en manos del presidente.
Ante el retraso en la programación de nuevas rondas de negociación, Ebrard ha señalado que Estados Unidos también enfrenta su propio proceso electoral. No obstante, ha aclarado que los contactos entre ambos gobiernos continúan de manera casi diaria, manteniendo abiertas las líneas de comunicación.
Escenarios electorales y sus implicaciones
El informe "Election Watch 2026" de UBS detalla tres posibles escenarios electorales para el Congreso estadounidense, cada uno con distintas probabilidades:
- Control Demócrata Total (50% de probabilidad): Los demócratas obtendrían el control de ambas cámaras del Congreso. En este escenario, tendrían mayor capacidad para revisar las decisiones del gobierno y ejercer presión sobre la administración. Sin embargo, UBS anticipa mayorías estrechas, lo que dificultaría la aprobación de leyes sin apoyo republicano o la superación de un veto presidencial.
- Congreso Dividido (40% de probabilidad): Los demócratas recuperarían la Cámara de Representantes, mientras que los republicanos retendrían el control del Senado. En esta configuración, los demócratas podrían intensificar la vigilancia sobre los aranceles y convocar con mayor frecuencia a audiencias al representante comercial de Estados Unidos. No obstante, UBS considera poco probable que una propuesta demócrata para limitar las facultades comerciales presidenciales logre ser votada en un Senado controlado por republicanos.
- Control Republicano Total (10% de probabilidad): Los republicanos mantendrían el control de ambas cámaras. Bajo este escenario, el banco no prevé que el partido republicano presente desafíos significativos a la agenda comercial de Trump, en línea con lo observado durante los primeros años de su administración.
Vigilancia incrementada, poder presidencial intacto
El análisis de UBS subraya que el factor crucial para México no es únicamente quién gane las elecciones, sino las capacidades que el Congreso resultante tendrá para actuar. Un control demócrata, ya sea en una o ambas cámaras, podría fortalecer moderadamente la supervisión de la política comercial, por ejemplo, a través de audiencias sobre el uso de aranceles, y aumentar la presión política sobre la Casa Blanca. Sin embargo, UBS no cree que estos cambios resulten en un apoyo suficiente para limitar de manera sustancial la autoridad comercial de la administración.
En esencia, los legisladores podrían exigir más explicaciones y cuestionar las medidas gubernamentales, pero Trump conservaría las herramientas necesarias para perseguir sus objetivos comerciales. El informe también menciona la posibilidad de que los tribunales bloqueen ciertas interpretaciones legales utilizadas para justificar aranceles, aunque esto no impediría que la administración busque vías alternativas para implementar sus políticas.
Las reglas del juego comercial
El análisis de UBS también aborda el impacto de las elecciones en Canadá, señalando que el equilibrio de poder en Washington puede influir en el ritmo y el alcance de la revisión del T-MEC. Esta evaluación es igualmente relevante para México, el tercer socio comercial del acuerdo. Entre los temas que UBS identifica como potencialmente afectados se encuentra la posibilidad de que Estados Unidos busque imponer reglas de origen más estrictas y mayores requisitos de contenido estadounidense en sus acuerdos comerciales. Las reglas de origen son fundamentales, ya que determinan las condiciones que un producto debe cumplir para ser considerado originario del país y beneficiarse de las disposiciones del tratado.