La noche mexicana se tiñó de júbilo y fervor tricolor. Tras la contundente victoria de la Selección Nacional de México sobre Corea del Sur, que catapultó al Tri a la cima del Grupo A en el Mundial 2026, miles de aficionados se congregaron en el emblemático Ángel de la Independencia para celebrar.
Desde minutos antes de que el silbatazo final resonara, las calles aledañas al monumento se llenaron de un ambiente festivo. La música, las porras y el inconfundible grito de "¡México uno, Corea cero!" se apoderaron del Paseo de la Reforma, creando una atmósfera de unidad y optimismo.
"Venimos a celebrar, no nos importa si ganamos o perdemos. Solo importa venir", compartió José Cervantes, uno de los miles que acudieron al llamado de la fiesta nacional, acompañado de su familia. Este sentimiento de celebración, independientemente del resultado final, era palpable entre los asistentes, muchos de los cuales migraron desde el FIFA Fan Fest del Zócalo y otras zonas del Centro Histórico.
La lluvia, que intentó opacar la celebración con un aguacero, no fue impedimento para que los corazones mexicanos latieran al unísono. La pasión por el balompié demostró una vez más su fuerza, uniendo a personas de todas partes para compartir un momento de orgullo nacional.
Un Clásico de Celebración
La concentración en el Ángel de la Independencia se ha convertido en un ritual para los aficionados mexicanos. "Es un clásico venir cuando hay un partido de México", comentó Alejandro Porras, quien ha sido testigo de otras celebraciones en este mismo punto. La energía colectiva se sentía en cada rincón, con banderas, penachos, matracas y un sinfín de elementos que engalanaban la fiesta.
Incluso, la celebración trascendió fronteras internas. Yoshira, quien viajó 18 horas desde Oaxaca, expresó su satisfacción a pesar del largo trayecto: "Súper cansada, pero con toda la actitud. Desafortunadamente no alcancé el boleto (para el partido), pero por lo menos estamos aquí festejando". Su testimonio es un reflejo de la devoción que la Selección Nacional despierta en el país.
Daniel Hernández, quien vivió su primera experiencia de festejo en el Ángel, coincidió en la singularidad de la pasión mexicana por el futbol. "México debió haberse quedado la sede completamente; Estados Unidos y Canadá no tienen esta emoción como en México, como se debe. No se vive igual", afirmó, resaltando la intensidad con la que los mexicanos viven el deporte.
La fiesta se extendió con bailes improvisados al ritmo de "Payaso de Rodeo" y coreografías colectivas de "Cielito Lindo". La venta de micheladas a 50 pesos sobre Paseo de la Reforma añadía un toque más a la atmósfera, mientras que turistas de otras nacionalidades se unían al júbilo, como Cristian, un joven de Bogotá que se mostró impresionado por la euforia: "Vimos que aquí todos se reúnen y está chévere. ¡Muchas felicidades (para su selección)!"
Sueños de Final y el Quinto Partido
Más allá de la celebración inmediata, el triunfo sobre Corea del Sur ha avivado las esperanzas de los aficionados respecto al desempeño del Tri en el Mundial 2026. La victoria, que aseguró el liderato del Grupo A y el pase a los dieciseisavos de final, ha generado un optimismo palpable.
"Claro que sí (pueden ganar), tenemos todo para llegar a la final", aseguró Daniel Hernández, manteniendo vivo el sueño de ver a México levantar la Copa. Esta aspiración no es exclusiva de él; José Cervantes también confía en que se rompa la histórica "maldición" del "quinto partido".
"Yo pienso que vamos a romper esa mala racha, que vamos a llegar al quinto partido", afirmó con convicción. Alejandro Porras añadió: "El siguiente partido lo ganan", mientras que Valentina sentenció: "¿Por qué no? Se vale soñar".
Sin embargo, no todo es euforia ciega. Algunos aficionados, como Karla, reconocen la dificultad del camino: "Yo creo que sí llegarán al quinto partido; si le echan ganas, sí se puede". Otros, como Marco, muestran una visión más analítica, reconociendo la necesidad de mejorar: "Ya vamos a ver qué pasa en la siguiente fase, que es la que siempre se nos complica. Sí (pueden ganar el próximo partido), pero tienen que meterse más al juego, esta vez pasamos por un error del portero, pero eso no siempre va a pasar".
La Selección Nacional, bajo la dirección de Javier Aguirre, ha demostrado capacidad y garra, pero el camino hacia la gloria en el Mundial 2026 apenas comienza. La afición, con su inquebrantable apoyo y sus sueños de gloria, seguirá siendo el motor principal de este equipo, esperando que la fiesta en el Ángel de la Independencia sea solo el preludio de celebraciones aún mayores.