La centenaria empresa mexicana El Oso, reconocida por sus productos de cuidado y lustrado de calzado, atraviesa un momento crítico ante el incremento hasta del 50 por ciento en el precio de sus insumos durante los últimos dos años, según reveló su directora ejecutiva, Leticia Gómez.

La compañía, con 104 años de presencia en el país, depende de materias primas importadas que han encarecido significativamente su producción. "Muchos de nuestros insumos no los fabricamos aquí, los traemos de fuera. Con el tema de la guerra nos ha pegado muchísimo lo que traemos, que es la lámina y demás", explicó Gómez, quien reconoció que esto ha elevado el precio final de sus productos.

Uno de los principales desafíos es la importación de carnauba, una cera natural procedente exclusivamente de Brasil. Mario Alberto Pérez Lozano, propietario de la marca, detalló que han intentado cultivar el árbol en México sin éxito. "La carnauba solo se da en Brasil. Es muy complicado conseguir ese árbol", señaló.

A la problemática de costos se suma la competencia de fabricantes chinos que, según Óscar Ríos, director general de la compañía, operan bajo condiciones desleales en el mercado mexicano. "La competencia en México ha sido en su mayoría bastante desleal, esa es la realidad", afirmó Ríos, quien subrayó que la empresa no sacrificará su calidad pese a las presiones económicas.

Pese a los obstáculos, El Oso mantiene planes de expansión internacional. La marca ya tiene presencia en California, Centroamérica y diversos marketplaces digitales como Mercado Libre, Amazon y Walmart. Ahora busca ingresar a India, Emiratos Árabes y Nepal.

El proyecto en Nepal resulta particularmente ambicioso, pues contempla la generación de empleos en ese país asiático. "Es un proyecto que viene en conjunto con el gobierno de allá y le da valor al trabajo de aseador de calzado", concluyó Ríos, evidenciando la apuesta de la empresa por diversificar mercados ante las dificultades en su plaza tradicional.