La República Democrática del Congo reportó 204 muertes probables por el brote de ébola declarado el 15 de mayo pasado, según informó el gobierno congoleño este sábado. Las autoridades sanitarias han identificado 867 casos sospechosos y 91 confirmados mediante pruebas de laboratorio, con diez decesos verificados.

La epidemia se originó en la provincia de Ituri, que comparte frontera con Uganda y Sudán del Sur, y se ha propagado a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur. El virus también cruzó a territorio ugandés, donde se han confirmado cinco casos, incluido un ciudadano congoleño que falleció en Kampala.

La Organización Mundial de la Salud elevó este viernes el nivel de riesgo de "alto" a "muy alto" para la República Democrática del Congo. A nivel regional, el riesgo permanece como "alto" para África subsahariana, mientras que a escala global se mantiene en "bajo". La OMS había declarado el brote como emergencia de salud pública de importancia internacional el domingo pasado.

El brote corresponde a la cepa bundibugyo del ébola, cuya tasa de letalidad oscila entre 30 y 50 por ciento. Esta variante no cuenta con vacuna autorizada ni tratamiento específico, según la OMS. Las autoridades estiman que el virus comenzó a circular en Ituri hace aproximadamente dos meses.

Las zonas afectadas en Kivu del Norte y Kivu del Sur enfrentan un desafío adicional: ambos territorios están inmersos en conflictos armados entre el Ejército congoleño y grupos rebeldes, lo que complica las labores de contención. Los equipos sanitarios han rastreado mil 745 personas que tuvieron contacto con pacientes infectados.

Diez países africanos que comparten frontera con la República Democrática del Congo y Uganda se encuentran en "alto riesgo" de verse afectados, advirtió la agencia de salud pública de la Unión Africana. Varios gobiernos han reforzado controles sanitarios en sus fronteras, y Ruanda llegó a cerrar completamente sus puntos de entrada.

Este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo desde que el virus fue detectado por primera vez en 1976. El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

La Unión Africana y la OMS están movilizando recursos para contener la propagación del virus en la región, mientras las autoridades sanitarias internacionales monitorean de cerca la evolución del brote.