La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma que plantea aplazar hasta el año 2028 la elección de jueces y magistrados del Poder Judicial de la Federación. Esta iniciativa, impulsada por la administración actual, busca sincronizar los comicios judiciales con la consulta de revocación de mandato.
La propuesta legislativa ha generado un amplio debate en el ámbito político y jurídico del país. Sus defensores argumentan que la medida podría optimizar los procesos electorales y fortalecer la participación ciudadana al unificar fechas clave en el calendario democrático.
Por otro lado, críticos de la reforma han expresado preocupaciones sobre la posible afectación a la independencia del Poder Judicial. Señalan que la modificación de los tiempos electorales podría interpretarse como una injerencia en la autonomía de uno de los pilares del Estado mexicano.
La discusión en el pleno de San Lázaro se centró en los alcances y las implicaciones de esta reforma. Tras varias horas de deliberación, los legisladores procedieron a la votación, resultando en la aprobación en lo general de la iniciativa. Ahora, el dictamen pasará a la siguiente fase de su proceso legislativo para su eventual ratificación o modificación.