Una nueva desaparición sacude a la comunidad universitaria

Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de 15 años, estudiante del Sistema Universitario de Educación Mixta (SUEM) de la UAEM e hija de la profesora Yessica Calderón Segura, fue reportada como desaparecida tras ser vista por última vez el domingo 24 de mayo en Yautepec. El caso reabre las heridas de una comunidad que aún llora a Karol y Kimberly, dos universitarias cuyos cuerpos fueron hallados sin vida en meses anteriores.

La adolescente, de complexión robusta, tez clara y 1.50 metros de estatura, vestía el día de su desaparición una sudadera azul oscuro con la leyenda "football", pantalón de mezclilla tipo cargo y tenis negros con blanco. Como seña particular, porta dos pulseras de hilo rojo en ambos tobillos.

Fiscalía sin resultados, estudiantes en las calles

Ante la ausencia de avances concretos por parte de la Fiscalía General del Estado, el movimiento estudiantil tomó las calles de Cuernavaca este martes, tapizando la Plaza de Armas y el centro histórico con la ficha de búsqueda de Michelle. "No queremos más carpetas de investigación, queremos a Michelle viva", exigieron los manifestantes, quienes denuncian la violencia sistémica que azota a las mujeres en Morelos.

El fiscal Fernando Blumenkron, durante su informe semestral ante el Congreso estatal, se limitó a señalar que "se mantienen los despliegues en campo" y que "localizarla con vida es fundamental", sin ofrecer detalles que evidencien un progreso real en la investigación. La respuesta institucional ha sido calificada de insuficiente por la comunidad universitaria.

Campus cerrado por 61 días: la protesta que paralizó la UAEM

Como medida de presión, los estudiantes organizados mantuvieron cerradas durante 61 días todas las instalaciones del Campus Chamilpa, en señal de duelo y protesta. La parálisis obligó a las autoridades a implementar clases a distancia por tiempo indefinido, interrumpiendo las actividades presenciales para garantizar la seguridad de la matrícula.

El Ejecutivo estatal, presionado por el movimiento estudiantil, anunció un Plan Integral de Seguridad Universitaria que incluye corredores seguros con vigilancia policial, conexión de cámaras universitarias al C5 y mesas de justicia para revisar casos de violencia de género. Sin embargo, para los estudiantes estas medidas llegan tarde: Michelle ya está desaparecida, y la lista de víctimas sigue creciendo en un estado donde las autoridades no han logrado frenar la crisis de inseguridad que cobra vidas jóvenes.