Brian Gutiérrez ha llegado para quedarse en la Selección Mexicana. Tras la sensible baja por lesión de Marcel Ruiz, el futbolista, que milita en Chivas, se adueñó de la vacante en el mediocampo, ganándose la confianza del estratega Javier ‘Vasco’ Aguirre y del balompié nacional en un tiempo récord.
Nacido en Berwyn, Illinois, Gutiérrez es un producto del futbol estadounidense, donde era considerado uno de los prospectos a futuro para la selección de las ‘barras y las estrellas’. Sin embargo, su corazón y su decisión final lo inclinaron hacia el representativo tricolor, y hoy es un pilar indispensable en el once inicial de Aguirre durante el Mundial 2026.
Con padres originarios de San Juan de los Lagos, Jalisco, la conexión de Brian con México siempre fue profunda. Desde pequeño, el español resonaba en su hogar gracias a su abuela y tía, manteniendo viva la cultura mexicana. Sus ídolos de infancia, figuras emblemáticas del futbol mexicano como el ‘Bofo’ Bautista y Cuauhtémoc Blanco, quien curiosamente jugó para el Chicago Fire cuando Brian era apenas un niño, marcaron su camino y su admiración por el balompié azteca.
“Cuando Cuauhtémoc Blanco jugaba en Chicago, tenía seis o siete años, lo llevamos al estadio y lo vimos, se recuerda mucho de Cuauhtémoc Blanco”, relató su madre, Alma Cruz, a ESPN, evidenciando la temprana influencia de las leyendas mexicanas en su vida.
Su formación futbolística inició a los tres años, y a los once se unió a las fuerzas básicas del Chicago Fire, un momento clave que él mismo describe como el inicio de todo: “Llegué a la academia del Fire a los 11 años, anduve jugando en el barrio primero y ya, cuando un visor vino de Chicago, me trajo y sí, ahí es donde empezó todo”, confesó en una entrevista para Azteca.
Debutó profesionalmente con el Chicago Fire a principios de 2020, con tan solo 16 años. Su talento, versatilidad y capacidad para desempeñarse como mediapunta, extremo izquierdo, interior o doble contención, le permitieron acumular minutos y consolidarse como una pieza clave para el equipo en la temporada 2022.
Paralelamente, Gutiérrez forjó un camino en las selecciones menores de Estados Unidos, pasando por las categorías Sub-16, Sub-20 y Sub-23. Incluso, en enero de 2025, debutó con el equipo absoluto estadounidense bajo la dirección de Mauricio Pochettino, mostrando su potencial a nivel internacional.
Sin embargo, el llamado de la sangre y la identidad mexicana pesaron más. En noviembre de 2025, reportes de Fox Sports indicaron que Brian estaba en proceso de gestionar su cambio de nacionalidad deportiva ante la FIFA. Esta posibilidad era viable dado que no había disputado más de tres partidos oficiales con la selección mayor de Estados Unidos, ni participado en competencias de gran envergadura como la Copa Oro.
Tras 164 partidos, 21 goles y 25 asistencias con el Chicago Fire, Brian Gutiérrez se convirtió en una de las apuestas fuertes de Chivas para el Clausura 2026. Poco a poco, se ganó un lugar en el equipo dirigido por Gabriel Milito, que logró alcanzar el subcampeonato de la Liga MX tras una racha de torneos por debajo de las expectativas.
Su debut con la Selección Mexicana se dio en enero de 2026, en un partido amistoso contra Panamá. Desde entonces, se volvió un convocado recurrente para el ‘Vasco’ Aguirre, consolidando su presencia en el equipo nacional. “La verdad es un sueño que estoy viviendo ahorita y quiero seguir así y seguir creciendo”, declaró a Azteca, reconociendo la rapidez con la que se han dado las cosas en su carrera.
En febrero de 2026, anotó su primer gol con el ‘Tri’ frente a Islandia. “Fue mi decisión venir a las Chivas, juegan con puros mexicanos. Lo que representa Chivas, es ser 100% mexicano. Siempre he querido jugar para la Selección Mexicana”, afirmó en declaraciones recogidas por Fox Sports, subrayando su compromiso y deseo de representar a México.
El mediocampo mexicano se encontraba en un momento de transición, con el fin de la era de Héctor Herrera y Andrés Guardado, la lesión de Marcel Ruiz, la recuperación de Luis Chávez, la proyección de Obed Vargas en Europa, la obtención de pasaporte de Álvaro Fidalgo y el surgimiento de Gil Mora. En este complejo escenario, Brian Gutiérrez irrumpió con fuerza.
Fue titular en los dos primeros encuentros de México en el Mundial 2026, formando pareja en el mediocampo con Erik Lira. Con la clasificación a la siguiente fase asegurada, Aguirre optó por darle descanso y prevenir una posible suspensión por acumulación de tarjetas amarillas, demostrando la importancia estratégica del joven jugador en el esquema del equipo para las fases decisivas del torneo.
La elección de Brian Gutiérrez de representar a México es un testimonio de la profunda conexión cultural y el orgullo que siente por sus raíces. Su rápida adaptación y rendimiento en el máximo escenario del futbol mundial, el Mundial 2026, no solo refuerzan al equipo nacional, sino que también inspiran a futuras generaciones de futbolistas mexicoamericanos a seguir sus pasos y defender con pasión los colores de la bandera tricolor.
El impacto de Gutiérrez en el torneo va más allá de sus estadísticas. Su presencia en el campo aporta dinamismo, visión de juego y una entrega incondicional que ha contagiado al resto del equipo. La FIFA, organizadora del evento, ha sido testigo del talento emergente y de las historias inspiradoras que se tejen en cada partido, y la de Brian es, sin duda, una de las más destacadas de esta edición del torneo.
En el contexto del Mundial 2026, celebrado en suelo mexicano, la actuación de Gutiérrez cobra aún mayor relevancia. Representa la fusión de dos culturas futbolísticas y la consolidación de un proyecto que busca fortalecer al Tri con talento de todas partes, pero con un corazón netamente mexicano. Su decisión es un mensaje claro: el talento joven con raíces mexicanas tiene un lugar y un futuro brillante en la Selección Nacional.