Gabriela Vásquez, una empresaria venezolana, ha logrado un hito significativo en la industria de las bebidas espirituosas en México al consolidar su marca de tequila, Kypros. Su historia es un testimonio de perseverancia y adaptación, partiendo de orígenes humildes hasta convertirse en una figura reconocida en el competitivo mercado del tequila.
De Venezuela a México: Un Nuevo Comienzo
Vásquez llegó a México a los 19 años, inicialmente para asistir a la boda de una amiga. Lo que comenzó como una visita temporal se transformó en una decisión de vida. Se enamoró del país y decidió quedarse, una elección que, sin preverlo, la encaminaría hacia el mundo del tequila.
Al principio, la idea de incursionar en la industria del tequila le generaba dudas. Como extranjera, la denominación de origen del tequila y la larga tradición de marcas mexicanas establecidas, como José Cuervo con más de dos siglos de historia, representaban desafíos considerables. Sin embargo, el impulso de un amigo la animó a explorar esta posibilidad.
“Yo llegué aquí con 100 pesos en el bolsillo”, relata Vásquez, evidenciando las dificultades iniciales. Durante dos meses, se hospedó con una amiga mientras buscaba oportunidades laborales. Su primer empleo en México no estuvo relacionado con la gastronomía, sino con el entretenimiento.
Una Carrera Inesperada en el Espectáculo
Durante casi tres años, Gabriela Vásquez formó parte del ballet profesional de Televisa, participando en producciones de Telehit. Esta experiencia, aunque gratificante, no era su meta final. Paralelamente, comenzó a formarse académicamente en el ámbito culinario, estudiando para ser chef en Le Cordon Bleu.
Tras su paso por el mundo del espectáculo, Vásquez se dedicó a la cocina privada, una profesión que amaba profundamente. Sin embargo, un accidente laboral la obligó a pausar su carrera. Una lesión en la columna vertebral la dejó temporalmente incapacitada, sumiéndola en una profunda depresión al no poder ejercer su pasión.
El Giro Hacia el Tequila: El Nacimiento de Kypros
Durante su recuperación, y ante la imposibilidad de cocinar para sí misma, Vásquez decidió ampliar sus conocimientos y comenzó a estudiar para ser sommelier. Fue a través de este nuevo camino que surgió la idea de crear su propia marca de tequila.
Un amigo dedicado a la venta de tequila le sugirió la posibilidad de lanzar su propia etiqueta. Vásquez inicialmente expresó sus reservas como extranjera, pero su amigo la motivó recordándole casos como el del actor George Clooney, quien también tiene su propia marca de tequila sin ser mexicano.
“Tú tienes paladar, puedes hacer algo chingón”, le dijo su amigo, dándole el empuje necesario. Con esta confianza, Vásquez desarrolló un plan de negocios que presentó a su amigo. Este, impresionado, la conectó con Mariano, un maestro tequilero con profundo conocimiento del agave, adquirido a través de años de trabajo en el campo.
La conexión entre Vásquez y Mariano fue inmediata. Compartían una visión similar de crecimiento y superación, ambos provenientes de orígenes humildes. Esta sinergia, combinada con el paladar de Vásquez y la experiencia de Mariano, dio origen a la primera etiqueta de Kypros.
“Kypros nació de una depresión”, resume Vásquez, destacando la resiliencia detrás de la marca.
La Evolución de Kypros: Del Blanco al Extra Añejo
La historia de superación de Gabriela Vásquez se refleja en las cuatro etiquetas que componen el catálogo de Kypros. Cada expresión de la bebida busca mantener la sutileza de los sabores y la elegancia, características distintivas de la marca.
Para la elaboración de sus tequilas, se utiliza agave Weber maduro, con un periodo de crecimiento de cinco a seis años, asegurando la máxima concentración de azúcares fermentables. El proceso de cocción se realiza en hornos de mampostería a fuego lento, lo que contribuye a la complejidad de los sabores.
La extracción del jugo se lleva a cabo en molinos de caña de azúcar, un método que, si bien produce menos líquido, imparte notas dulces, florales y frutales únicas a Kypros. Las primeras tres etiquetas lanzadas por la marca son: Blanco, Reposado y Añejo.
El tequila Blanco, sin paso por barrica, ofrece una expresión pura del agave, destacando por su mineralidad, notas frutales, cítricas y de agave cocido, resultando en una bebida fresca y equilibrada.
El Reposado, con seis meses de maduración en barricas de roble francés que previamente contuvieron Cabernet Sauvignon de Napa Valley, gana suavidad y complejidad, presentando notas frutales, de mantequilla fresca, almendra verde y manzanilla, con un final largo y delicado.
Por su parte, el Añejo, con un añejamiento de un año y seis meses en barricas de roble americano que albergaron whiskey bourbon, exhibe una mayor profundidad y potencia, integrando las características de la madera y el destilado.
Recientemente, Kypros ha ampliado su oferta con una nueva etiqueta: un tequila extra añejo, consolidando su presencia en el mercado y demostrando la capacidad de innovación y calidad de la marca.
La expansión de Kypros a Europa es un claro indicador de su éxito y aceptación internacional. La marca no solo representa un logro empresarial para Gabriela Vásquez, sino también un ejemplo de cómo la dedicación y la visión pueden superar barreras culturales y geográficas, llevando un producto mexicano de alta calidad a mercados globales.
En el contexto actual, donde el sector empresarial mexicano busca consolidarse y expandirse, historias como la de Gabriela Vásquez y Kypros son inspiradoras. Demuestran el potencial de emprendedores que, con pasión y conocimiento, logran destacar en industrias tradicionales, aportando nuevas perspectivas y elevando la calidad de los productos.