Joel Huiqui se coronó campeón del Clausura 2026 con Cruz Azul tras apenas siete partidos como director técnico profesional. Detrás del título de La Máquina aparece la historia de un niño que creció en el ejido Ohuira, una pequeña comunidad de Los Mochis, Sinaloa, dentro de una familia de ocho hermanos ligada al trabajo en sembradíos de caña y rutas de camiones.

El estratega cementero reveló en entrevista con el periodista Javier Alarcón que su apellido tiene raíces indígenas provenientes de la comunidad mayo de Sonora. Sus bisabuelos pertenecían a esa región antes de que su familia llegara a la ciudad sinaloense. "Mis abuelos, mis bisabuelos, ellos eran de una tribu indígena que se llama Los Mayos de Nuevo Joa", recordó.

Huiqui fue el menor de siete hombres y una mujer. Compartía habitación con dos hermanos y una hermana en una vivienda de apenas dos cuartos. Su padre trabajó durante años como chofer en rutas de camiones de pasajeros, mientras su madre permanecía en casa. "Nunca hubo lujos, pero donde comía uno comían los 10", relató el técnico sobre su infancia.

Desde pequeño convivió con el ambiente de los camiones, ayudando a lavarlos, cambiar llantas y aprender mecánica básica. También jugaba futbol, béisbol y otros juegos típicos del campo. Sin embargo, el entrenador reconoció que creció en un entorno complicado marcado por problemas de alcoholismo y conflictos familiares.

"Yo nunca me sentí parte de ese entorno. Desde niño veía muchas cosas con las que no me identificaba y el futbol se convirtió en una oportunidad para salir de ahí", confesó. Antes de partir de Los Mochis para probar suerte en el futbol profesional, sostuvo una conversación decisiva con su madre que marcó su vida.

Cuando ella le preguntó por qué se llevaba todas sus cosas si iba a regresar, Huiqui respondió con determinación: "Me iba a llevar todo porque ya no iba a regresar. Mi sueño era jugar futbol y quería hacerlo realidad". Esa decisión lo llevó eventualmente a formar parte de las fuerzas básicas de Cruz Azul, donde construyó su carrera como jugador y técnico.

El inventor de la 'Muertinha' encontró en el deporte la disciplina y la oportunidad para alejarse de una realidad que no quería repetir en su vida adulta. Ahora, con la décima estrella cementera en su haber, Joel Huiqui representa una historia de superación desde las raíces más humildes del futbol mexicano.