El canciller de Cuba emitió una enérgica denuncia contra el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio, a quien acusó de difundir información falsa con el objetivo de crear condiciones para una eventual intervención militar contra la isla caribeña.

Según las autoridades diplomáticas cubanas, las recientes declaraciones públicas de Rubio forman parte de una estrategia deliberada para engañar a la opinión pública internacional y construir narrativas que justifiquen acciones hostiles contra la nación antillana.

La Cancillería cubana calificó las afirmaciones del funcionario estadounidense como parte de una campaña sistemática de desinformación que busca aislar diplomáticamente a Cuba y generar consenso internacional para medidas coercitivas.

Desde La Habana se insiste en que estas acusaciones carecen de fundamento y responden a una agenda política que históricamente ha caracterizado la postura de ciertos sectores del establishment estadounidense hacia la revolución cubana.

La tensión entre ambos países se mantiene en niveles elevados, con Cuba denunciando lo que considera una escalada retórica peligrosa que podría derivar en consecuencias graves para la estabilidad regional del Caribe.

Las autoridades isleñas han llamado a la comunidad internacional a no dejarse manipular por lo que describen como fabricaciones destinadas a legitimar políticas agresivas contra un Estado soberano que defiende su derecho a la autodeterminación.