El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, presentó este martes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una denuncia formal contra Estados Unidos por lo que calificó como un "acto de guerra y genocidio" derivado del bloqueo energético impuesto por la administración Trump sobre la isla caribeña.

Durante la sesión convocada por China, que preside actualmente el órgano, Rodríguez señaló que el cerco petrolero equivale a un bloqueo naval que amenaza la integridad y existencia del pueblo cubano. El canciller cubano rechazó además la reciente imputación de la justicia estadounidense contra el expresidente Raúl Castro por el caso de los pilotos de Hermanos al Rescate, calificándola como una maniobra fraudulenta para justificar una aventura militar.

"Buscan conseguir un cambio de régimen mediante un cerco petrolero y energético que somete a la población a condiciones que ponen en riesgo su supervivencia", declaró el diplomático cubano ante los representantes internacionales. Según sus cifras, este "castigo colectivo" ha duplicado la mortalidad infantil de cuatro a nueve años y reducido la expectativa de vida de niños con cáncer del 85 al 65 por ciento.

El presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre La Habana en los últimos meses, exigiendo reformas profundas en el sistema económico y político de la isla. El endurecimiento del bloqueo petrolero ha desatado una crisis energética que amenaza con derivar en una emergencia humanitaria de proporciones mayores.

Rodríguez advirtió sobre las consecuencias de una posible intervención militar, escenario que la Casa Blanca no ha descartado públicamente. "Una agresión provocaría un baño de sangre. Miles de cubanos morirían defendiendo la patria, y también perecerían jóvenes estadounidenses sin causa que defender, arrastrados por una política imperialista neofascista", sentenció el canciller.

Pese a la dureza de sus declaraciones, el funcionario cubano manifestó que La Habana mantiene su disposición al diálogo con Washington. Finalmente, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que se movilice y evite una catástrofe humanitaria, ya sea por la vía armada o por el estrangulamiento energético que, según sus palabras, "también mata y provoca sufrimiento".