El representante diplomático de Cuba en territorio mexicano, Eugenio Martínez Enríquez, respondió con contundencia a la reciente orden de captura emitida por autoridades estadounidenses contra el exmandatario cubano Raúl Castro. El embajador calificó la medida como un acto de hostigamiento político sin precedentes.
"Lo que buscan es destruir el liderazgo simbólico de la Revolución cubana. Son unos matones", declaró Martínez Enríquez al referirse a la decisión del gobierno norteamericano, que acusa a Castro de múltiples cargos relacionados con el derribo de dos aviones ocurrido en 1996.
La orden judicial estadounidense representa un nuevo capítulo en la prolongada confrontación entre Washington y La Habana, una relación marcada por décadas de sanciones económicas y desencuentros diplomáticos que han definido la política hemisférica desde mediados del siglo pasado.
Desde la perspectiva cubana, esta acción legal constituye un intento más de deslegitimar los logros históricos de la Revolución y socavar la figura de sus líderes emblemáticos. El embajador subrayó que tales maniobras no lograrán erosionar el legado construido por el proceso revolucionario iniciado en 1959.
La comunidad internacional observa con atención este nuevo episodio de fricción bilateral, mientras Cuba mantiene su postura de resistencia frente a lo que considera una campaña sistemática de desestabilización por parte de la potencia norteamericana.
Martínez Enríquez reiteró que la isla caribeña no se dejará intimidar por presiones externas y continuará defendiendo su soberanía y su derecho a la autodeterminación, principios que han guiado su política exterior durante más de seis décadas.