El gobierno cubano ha elevado una seria preocupación ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), solicitando la "contribución" del secretario general, António Guterres, para prevenir una posible agresión militar por parte de Estados Unidos.
Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, acusó directamente a la administración estadounidense de ser la responsable de la crítica situación que atraviesa la isla, particularmente en lo que respecta al bloqueo energético.
La denuncia de Rodríguez subraya la persistente tensión entre ambos países, que ha marcado la relación bilateral durante décadas. La Habana ha reiterado en diversas ocasiones que las políticas de Washington, incluyendo el embargo económico, tienen un impacto devastador en la vida de los ciudadanos cubanos.
Este llamado a la ONU busca movilizar a la comunidad internacional y poner en alerta sobre lo que Cuba percibe como una escalada de hostilidades que podría derivar en un conflicto de mayores proporciones.