La industria acuícola mexicana atraviesa una de las crisis más severas de su historia, según denunciaron productores de Sinaloa, Nayarit y Sonora. El sector señala que una red de contrabando perfectamente organizada introduce camarón ecuatoriano de manera ilegal al territorio nacional.
Los acuacultores advirtieron que esta situación ha provocado el colapso de los precios en el mercado interno, obligando al cierre de múltiples granjas camaroneras en los tres estados del Pacífico mexicano. La competencia desleal con producto de procedencia irregular ha vuelto insostenible la operación de numerosas unidades productivas.
Además del impacto económico, los productores alertaron sobre las implicaciones sanitarias del ingreso no regulado de camarón extranjero. La falta de controles fitosanitarios adecuados representa un riesgo potencial para la salud pública y para la sanidad de las granjas nacionales.
La denuncia colectiva de los acuacultores del noroeste del país evidencia la magnitud de un problema que amenaza la viabilidad de toda una cadena productiva. El sector demanda acciones urgentes para frenar el contrabando y proteger la producción nacional ante lo que califican como la peor crisis que ha enfrentado la acuacultura mexicana.