Constellation Brands ha demostrado que la responsabilidad social corporativa puede ser un motor de cambio y desarrollo profesional. Su iniciativa "El Valor de Educar", nacida hace seis años como un programa de becas, ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema de acompañamiento integral para jóvenes mexicanos, consolidándose como un verdadero trampolín hacia el éxito profesional y personal.

Nina Mayagoitia, vicepresidenta de Comunicación y Responsabilidad Social de la empresa, enfatiza que el éxito del programa radica en ir más allá del simple apoyo financiero. "El acompañamiento a través de este proceso educativo en los estudiantes es igualmente importante", señala, destacando la visión holística que busca empoderar a los jóvenes en cada etapa de su formación.

Un Impulso Integral para el Futuro

Anualmente, "El Valor de Educar" beneficia a 500 estudiantes de preparatoria y licenciatura en Coahuila, Sonora y Veracruz, estados donde Constellation Brands mantiene operaciones. El apoyo cubre colegiaturas e inscripciones, además de una ayuda de manutención esencial para cubrir gastos de transporte, útiles escolares o incluso para contribuir a la economía familiar. Pero el programa no se detiene ahí; ofrece talleres diseñados para definir propósitos de vida, desarrollar habilidades de liderazgo y fomentar el pensamiento crítico.

El objetivo es claro: transformar a las familias, escuelas y maestros en una red de apoyo robusta, un verdadero trampolín que impulse a los estudiantes a alcanzar sus metas. Los requisitos de ingreso son accesibles para quienes provienen de hogares con ingresos limitados y mantienen un promedio mínimo de 8.5, pero el compromiso es exigente desde el primer día para todas las partes involucradas.

Primeros Pasos en el Mundo Laboral

Una de las facetas más innovadoras del programa es la transición hacia la vida laboral. Al finalizar sus estudios, los becarios participan en equipos multidisciplinarios que desarrollan soluciones para la propia cervecera. Esta experiencia no solo les brinda un primer contacto invaluable con el mundo profesional, sino que también aporta perspectivas frescas y creativas a la empresa. Como comenta Mayagoitia, los jóvenes a menudo resuelven problemas de maneras que la compañía no había considerado previamente, demostrando el valor intrínseco de su participación.

Crecimiento y Alcance del Programa

Con la generación 2026-2027, "El Valor de Educar" ha alcanzado a un total de 8,500 beneficiarios. Coahuila y Sonora han recibido 3,000 becas cada uno, mientras que Veracruz ha apoyado a 2,500 jóvenes. La alta demanda es evidente: tan solo en el ciclo actual, se recibieron 1,066 solicitudes en Sonora, 819 en Veracruz y 1,457 en Coahuila, para las 500 plazas disponibles en cada estado. Es destacable que casi la mitad de los estudiantes inscritos en el ciclo actual ya formaban parte de generaciones anteriores, lo que subraya la efectividad y el impacto a largo plazo del programa.

Responsabilidad Social como Estrategia de Negocio

Nina Mayagoitia es enfática al afirmar que "la estrategia de responsabilidad social es parte de la estrategia de negocio". Los resultados tangibles de esta filosofía son evidentes. Cada becario debe completar el 100% de los talleres, y gracias a este compromiso, muchos jóvenes logran alcanzar un nivel educativo superior al de sus padres, un claro indicador de movilidad social ascendente. Este logro no solo beneficia a los individuos, sino que fortalece el tejido social y económico de las comunidades.

Superando Desafíos y Construyendo Futuros

El camino no ha estado exento de obstáculos. Uno de los principales retos es extender el alcance del programa a comunidades indígenas y rurales, donde el acceso a la educación y a este tipo de oportunidades es más limitado. Para superar esta barrera, Constellation Brands colabora estrechamente con instituciones educativas aliadas que ayudan a difundir la convocatoria. Otro desafío significativo es la permanencia estudiantil, especialmente en el nivel de preparatoria, que presenta las tasas de deserción más altas en el país. La presión familiar, que a menudo obliga a los jóvenes a comenzar a trabajar y aportar ingresos al hogar desde temprana edad, es otro factor crucial que el programa busca mitigar.

"Cuando el programa abarca todas estas cosas y logramos que las familias perciban el valor de que los jóvenes estudien, entonces construimos este soporte", explica Mayagoitia, resaltando la importancia de la colaboración familiar y comunitaria.

Un Esfuerzo Colaborativo

El éxito de "El Valor de Educar" es un testimonio del poder de la colaboración. "No hay nada que uno solo pueda lograr", reitera Mayagoitia. El programa depende intrínsecamente del interés y la participación de múltiples actores: "Si no tuviéramos instituciones educativas interesadas, si las autoridades no impulsaran el desarrollo, o si los mismos padres de familia no estuvieran interesados, sería complicadísimo cumplir el objetivo". Esta visión subraya la importancia de un ecosistema de apoyo multifacético para el desarrollo educativo y profesional de la juventud.

Un Legado Personal y Profesional

Para Nina Mayagoitia, el balance de este programa de excelencia trasciende lo educativo, económico o social; es profundamente personal. "Realmente se cambian vidas. Es de las cosas más bonitas que he hecho en mi carrera", confiesa, reflejando la profunda satisfacción que genera ser parte de una iniciativa que transforma positivamente el futuro de miles de jóvenes mexicanos y, por ende, el de sus comunidades y del país.

En retrospectiva, "El Valor de Educar" no es solo un programa de becas; es una inversión estratégica en el capital humano de México, un modelo a seguir para otras empresas comprometidas con el desarrollo social y un faro de esperanza para una nueva generación de líderes y profesionales.