El Congreso de Michoacán ha tomado una medida drástica al declarar persona “no grata” a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, y a varios de sus funcionarios, prohibiéndoles el acceso al Palacio Legislativo. La decisión, anunciada por el presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, responde a los disturbios y daños ocurridos en el recinto durante las protestas contra la reciente reforma electoral aprobada por la mayoría legislativa.

Gaona García fue enfático al señalar que la medida no es una simple limitación, sino una prohibición total de ingreso. “Se les va a prohibir la entrada”, afirmó, indicando que cualquier tipo de atención institucional hacia la alcaldesa y su equipo deberá realizarse fuera de las instalaciones del Congreso. Esta postura subraya la profunda división y el encono político que ha generado la reforma electoral en la entidad.

El legislador justificó la medida argumentando que las personas señaladas fueron identificadas como participantes en los hechos que causaron afectaciones al inmueble legislativo. “Su visita en el Congreso no es grata”, declaró, refiriéndose a una lista específica de funcionarios municipales que incluye a la propia alcaldesa Quiroz, al regidor Víctor Hugo de la Cruz Saucedo, y a varios secretarios del ayuntamiento, como Esteban Constantino Magaña (Obras Públicas), Emilio Herrera Cuadra (Turismo), y Arturo Ramírez Rivas (Secretario del Ayuntamiento), además de Martha Alejandra Ávila Ortega (Comunicación Digital).

La situación adquiere un tinte particularmente dramático y político dado el contexto reciente. Hace apenas siete meses, el 5 de noviembre de 2025, Grecia Quiroz cruzó esas mismas puertas para rendir protesta como presidenta municipal sustituta de Uruapan. Su ascenso al cargo se dio tras el trágico asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, su compañero sentimental y padre de dos de sus hijos. El Poder Legislativo fue, en aquel entonces, el escenario de una transición institucional; hoy, se convierte en el lugar donde se le cierra el paso.

Las protestas que desencadenaron esta medida ocurrieron el pasado 27 de mayo, cuando el Congreso aprobó la reforma electoral con miras a las elecciones de 2027. Estas manifestaciones fueron protagonizadas por integrantes del movimiento conocido como “La Sombreriza”, que, según la versión del Congreso, fue encabezado por Quiroz. Los manifestantes expresaron su descontento con disposiciones que, a su parecer, restringen la posibilidad de que ciudadanos independientes puedan contender por cargos públicos.

Durante la jornada de protestas, simpatizantes del movimiento se congregaron tanto dentro como fuera del Palacio Legislativo. Las consignas resonaban con fuerza, incluyendo “¡Independiente!” y “¡Carlos Manzo vive!”, en un claro intento por honrar la memoria del exalcalde y defender las candidaturas independientes. Una comisión, liderada por la propia Grecia Quiroz, seguía de cerca el debate desde el área de invitados del Congreso.

La tensión escaló durante la votación nominal. En un momento de confrontación, Quiroz y algunos de sus acompañantes increparon al diputado Conrado Paz Torres, quien es un exindependiente y uno de los principales promotores de la reforma electoral. Los gritos de “¡Traidor!” resonaron en el recinto, evidenciando la profunda fractura política y personal.

Tras la aprobación del dictamen, la alcaldesa de Uruapan abandonó las instalaciones del Congreso y anunció su intención de impugnar la reforma electoral ante los tribunales. Esta declaración de persona “no grata” y la prohibición de acceso parecen ser una respuesta directa y contundente del poder legislativo a su oposición y a los disturbios asociados.

La reforma electoral en Michoacán ha sido un tema polémico, generando divisiones significativas. Mientras que sus defensores argumentan que busca fortalecer las instituciones y garantizar procesos más equitativos, sus detractores, como Grecia Quiroz y el movimiento “La Sombreriza”, sostienen que limita las libertades y el acceso a la participación política ciudadana, especialmente para las candidaturas independientes.

Este enfrentamiento entre el poder legislativo y la alcaldesa de Uruapan pone de manifiesto las complejas dinámicas políticas en Michoacán. La prohibición de acceso al Congreso no solo afecta a Quiroz y su administración, sino que también envía un mensaje claro sobre las consecuencias de la confrontación política y la protesta en el ámbito legislativo.

La figura de Grecia Quiroz, quien asumió la alcaldía en circunstancias trágicas, se encuentra ahora en el centro de una disputa política que trasciende la administración municipal de Uruapan. Su veto del Congreso estatal la coloca en una posición de confrontación directa con el poder legislativo, cuyas decisiones ahora busca combatir legalmente.

El futuro de la reforma electoral y la relación entre el gobierno municipal de Uruapan y el Congreso de Michoacán quedan en un limbo. La prohibición de entrada al Palacio Legislativo es un símbolo de la ruptura institucional y la polarización política que vive el estado, y que promete seguir generando controversias en los próximos meses.

La decisión del Congreso de Michoacán de vetar a la alcaldesa de Uruapan y a su equipo es un episodio más en la tensa relación entre los poderes locales y un reflejo de las profundas divisiones que la reforma electoral ha exacerbado. La política michoacana se encuentra en un punto álgido, con decisiones que marcan un precedente sobre cómo se gestionan las diferencias y las protestas en el ámbito legislativo.