A pocos días del arranque de la Copa del Mundo 2026, los comerciantes de los mercados cercanos al Estadio Azteca han decidido prepararse para la llegada masiva de turistas internacionales. Setenta locatarios cierran sus puestos durante dos horas cada jornada para asistir a clases de inglés, una iniciativa que refleja el compromiso del sector productivo local con el éxito del torneo.

La capacitación lingüística busca que los vendedores de alimentos, artesanías y souvenirs puedan comunicarse fluidamente con los aficionados que llegarán de todas partes del mundo. Los comerciantes reconocen que dominar frases básicas en inglés no solo mejorará la experiencia de los visitantes, sino que también incrementará sus ventas durante el evento deportivo más importante del planeta.

Esta estrategia de preparación demuestra la visión empresarial de los pequeños comerciantes mexicanos, quienes entienden que el Mundial representa una oportunidad única para proyectar la hospitalidad y profesionalismo del país. El esfuerzo de cerrar temporalmente sus negocios para invertir en capacitación habla del espíritu emprendedor que caracteriza al comercio nacional.

La zona aledaña al Coloso de Santa Úrsula se perfila como uno de los puntos neurálgicos durante el Mundial, con miles de aficionados transitando diariamente hacia el recinto que albergará partidos clave del torneo. Los locatarios están conscientes de que serán embajadores informales de México ante el mundo, y su preparación en idiomas es apenas una muestra del entusiasmo generalizado que despierta la justa mundialista en todos los sectores de la sociedad.