Julián Andrés Quiñones, nacido en Colombia pero adoptado por México, ha inscrito su nombre en la historia del Mundial 2026 al anotar el gol que puso en ventaja a la Selección Mexicana frente a Sudáfrica en el partido inaugural. La anotación, que resonó en el Estadio Ciudad de México apenas al minuto nueve, no solo desató la euforia de la afición, sino que también catapultó al delantero al centro de la conversación global del deporte más popular.
Detrás de este momento cumbre se esconde una narrativa de perseverancia y talento, una historia que comenzó en las canchas colombianas y se consolidó a lo largo de una extensa y exitosa carrera en el futbol mexicano, hasta convertirse en una pieza clave del ataque del Tricolor.
De Colombia a México: El Camino del Naturalizado
Nacido el 24 de marzo de 1997 en Magüí Payán, departamento de Nariño, Colombia, Quiñones emprendió su viaje profesional hacia México en 2015, con tan solo 18 años. Su destino inicial fueron las fuerzas básicas de Tigres UANL, donde su adaptación fue notablemente rápida. Sin embargo, su ambición lo llevó a buscar la nacionalidad mexicana, un proceso que culminó oficialmente el 11 de octubre de 2023. Pocas semanas después, la FIFA dio luz verde a su cambio de federación, permitiéndole vestir la camiseta del Tricolor, un sueño que había manifestado públicamente, incluso rechazando convocatorias de su país natal.
Su debut con la Selección Mexicana se produjo en la Liga de Naciones de la Concacaf, y su primer partido oficial fue contra Honduras el 17 de noviembre. Desde entonces, ha acumulado 23 apariciones internacionales, sumando dos goles y dos asistencias, consolidándose como un referente ofensivo.
Un Paso por Arabia Saudita y el Auge en la Liga MX
A sus 29 años, Quiñones milita actualmente en el Al-Qadsiah FC de Arabia Saudita, un club al que llegó en junio de 2024. Su traspaso, valorado en más de 16 millones de dólares, se convirtió en la venta más alta de un club mexicano hacia un destino fuera de Europa, demostrando el valor que ha adquirido en el mercado internacional. En la liga saudí, ha vivido uno de sus mejores momentos, coronándose como máximo goleador de la Saudi Pro League en la temporada 2025-26 con 33 goles en 31 partidos, además de liderar la tabla de goleo en la Copa del Rey. Su valor de mercado actual ronda los 14 millones de euros, con contrato vigente hasta 2029.
La Forja de un Campeón en México: Atlas y América
Antes de brillar en el escenario mundialista, Quiñones forjó su leyenda en la Liga MX. Su carrera en México inició en las categorías inferiores de Tigres, donde su olfato goleador lo hizo destacar rápidamente. Tras un paso cedido por Venados F. C. y Lobos BUAP, donde se convirtió en el máximo goleador histórico del club en Primera División, su consolidación llegó con el Atlas.
En julio de 2021, su fichaje por los Zorros marcó un antes y un después. Se convirtió en una pieza fundamental del histórico bicampeonato del Atlas en el Apertura 2021 y Clausura 2022, rompiendo una sequía de títulos de décadas para la institución. Su desempeño le valió el Balón de Oro al Mejor Medio Ofensivo de la Liga MX en 2022.
El Legado de Títulos y el Sueño Mundialista
El salto a las Águilas del América en julio de 2023 consolidó su estatus de estrella. Con el equipo capitalino, Quiñones sumó 23 goles y 10 asistencias en 52 partidos, conquistando los títulos del Apertura 2023, Clausura 2024 y el Campeón de Campeones 2023-24. Su palmarés se enriquece con los títulos de Liga MX obtenidos con Tigres (2016, 2019), Campeón de Campeones (2016, 2018), y la Liga de Campeones de la Concacaf (2020). Con Atlas, además del bicampeonato, sumó el Campeón de Campeones 2021-22. A nivel de selección, ya cuenta con la Liga de Naciones 2025 y la Copa Oro 2025, títulos que preceden su momento cumbre en el Mundial 2026.
La trayectoria de Julián Quiñones es un testimonio del talento que ha florecido en el futbol mexicano, un jugador que, tras rechazar a su país de origen, ha encontrado en México su hogar deportivo y ahora representa a la nación en el escenario más grande del deporte, marcando el inicio de un sueño mundialista.