La compañía aeroespacial de Elon Musk reveló cifras sorprendentes en el prospecto de su oferta pública inicial que muestran un cambio radical en su modelo de negocio. Mientras el segmento de lanzamientos espaciales —el que catapultó a SpaceX al estrellato— generó apenas 4,100 millones de dólares en 2025 y operó con pérdidas, su división de internet satelital Starlink facturó 11,400 millones de dólares.

La paradoja resulta llamativa: SpaceX construyó su reputación revolucionando la industria espacial al demostrar que los cohetes podían reutilizarse como aviones comerciales, reduciendo costos dramáticamente y obligando a competidores tradicionales a replantear sus estrategias. Hoy la firma mantiene un cuasimonopolio en lanzamientos pesados y es el proveedor principal del gobierno estadounidense.

Sin embargo, el prospecto deja claro que la conectividad satelital y el potencial del negocio de inteligencia artificial recientemente adquirido ocupan ahora el centro de la estrategia corporativa. Chad Anderson, director ejecutivo de Space Capital e inversionista temprano en SpaceX, señaló que la compañía no puede valorarse como una empresa de lanzamientos: "Los lanzamientos son una ventaja competitiva que habilita los negocios realmente rentables".

La base de suscriptores de Starlink continuó expandiéndose a ritmo sostenido, impulsada por los aproximadamente 10,000 satélites que SpaceX ha colocado en órbita baja terrestre. Paradójicamente, la propia compañía se convirtió en su mayor cliente: las misiones de Starlink representaron cerca del 75 por ciento de los 165 vuelos del cohete Falcon 9 realizados el año pasado.

El documento presentado el miércoles también destaca una oportunidad de mercado potencial de 26.5 billones de dólares para un imperio que abarcaría inteligencia artificial y telecomunicaciones. El cohete Starship, cuya versión V3 se prepara para pruebas, resulta crucial para materializar planes de centros de datos orbitales y la expansión de Starlink.

Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, explicó a la revista Time en marzo que "Starlink básicamente creó esta increíble demanda para Falcon 9", confirmando la simbiosis entre ambas divisiones. Shahin Farshchi, socio de Lux Capital, destacó que lo que entusiasma a los inversionistas son empresas que crean mercados completamente nuevos, algo que SpaceX logró en sus primeros años al expandir enormemente el negocio de lanzamientos.

Las cifras financieras revelan que, aunque los lanzamientos generaron ingresos modestos comparados con Starlink, ese segmento sigue siendo fundamental para las ambiciones de Musk. El historial construido con la flota Falcon y su valor para el mercado permanecen estrechamente vinculados al éxito de la compañía y serán razones clave por las que futuros inversores apostarán por la firma en su salida a bolsa.