La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación decidió suspender indefinidamente las mesas de diálogo con la Secretaría de Gobernación después de que maestros en Oaxaca denunciaran actos de represión violenta durante un bloqueo.
Según las acusaciones del magisterio disidente, el presidente municipal de la localidad habría amenazado personalmente a los docentes para forzarlos a levantar el bloqueo que mantenían como medida de presión. Los maestros aseguran que las intimidaciones escalaron hasta incluir disparos al aire con la intención de amedrentarlos.
La CNTE responsabilizó directamente a las autoridades locales y estatales de orquestar un operativo de hostigamiento contra el movimiento magisterial. El sindicato calificó los hechos como una violación grave a sus derechos de manifestación y exigió garantías de seguridad antes de retomar cualquier negociación con el gobierno federal.
La ruptura del diálogo representa un revés para la administración de Claudia Sheinbaum, que había prometido mantener canales abiertos con los sectores disidentes del magisterio. La Segob no ha emitido pronunciamiento oficial sobre la suspensión de las pláticas ni sobre las denuncias de represión en territorio oaxaqueño.
El conflicto magisterial en Oaxaca se suma a la lista de tensiones sociales que enfrenta el gobierno morenista en su primer año de gestión. La CNTE advirtió que radicalizará sus acciones de protesta si no se castiga a los responsables de la agresión y si persisten las tácticas intimidatorias contra sus agremiados.
Organizaciones de derechos humanos ya solicitaron investigaciones independientes sobre los hechos denunciados, mientras el magisterio oaxaqueño mantiene su postura de no ceder en sus demandas laborales y presupuestales hasta obtener respuestas concretas del gobierno federal.