La Comisión Nacional Bancaria y de Valores determinó que ocho instituciones financieras operando en territorio mexicano cumplen con los criterios para ser catalogadas como bancos de importancia sistémica. BBVA, Santander, Banorte, Citi, Banamex, Scotiabank, HSBC e Inbursa conforman este grupo selecto.
La designación responde a una evaluación anual que realiza el organismo regulador, en la cual se analiza el impacto potencial que tendría el colapso de estas entidades sobre el sistema financiero nacional y la economía en general. Esta clasificación no representa una sanción ni señalamiento negativo hacia las instituciones.
Las entidades incluidas en esta categoría enfrentan obligaciones adicionales en materia de capitalización. Deben mantener un índice mínimo de 8% respecto a sus activos ponderados por riesgo, además de un suplemento de Conservación de Capital equivalente a 2.5% de dichos activos.
Adicionalmente, se les exige un suplemento Adicional de Conservación de Capital cuyo porcentaje varía según el grado de importancia sistémica determinado en la evaluación. Estos requisitos buscan fortalecer la capacidad de las instituciones para absorber pérdidas y preservar la estabilidad del sector financiero.
La relevancia de estos bancos radica en el volumen de activos que manejan, lo que los convierte en los más grandes del país. El regulador mantiene un escrutinio elevado sobre ellos debido a las consecuencias que podría generar una falla operativa o financiera.
Cuando cualquier banco presenta un índice de capitalización inferior al 10.5%, las autoridades inician una investigación. De detectarse irregularidades, la institución puede perder su licencia bancaria, momento en el cual el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario interviene para proteger a los ahorradores mediante el seguro de depósitos hasta por 400,000 UDIS.