Clara Brugada Molina, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha presentado un balance de sus dos años de administración, enfatizando una "histórica transformación urbana y movilidad con justicia social" como ejes centrales de su gestión. En un evento celebrado en el Auditorio Nacional, Brugada Molina rindió cuentas ante miles de asistentes, destacando logros significativos en inversión pública, dignificación del espacio público, creación de empleo formal y una revolución en materia de movilidad sustentable.
La mandataria capitalina reafirmó la vigencia del proyecto de la Cuarta Transformación y la visión compartida con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sentando las bases para una capital más incluyente y solidaria, con un enfoque particular en los sectores históricamente desfavorecidos. El evento contó con la presencia de destacadas figuras institucionales, incluyendo a Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Bienestar del Gobierno de México, quien acudió como representante personal de la Presidenta Sheinbaum; Luisa María Alcalde Luján, consejera jurídica de la Presidencia; Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de la Presidencia; y Joaquín Díaz Mena, gobernador de Yucatán.
Asimismo, estuvieron presentes ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación como Lenia Batres Guadarrama y Yasmín Esquivel Mossa, junto a Rafael Guerra Álvarez, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX; Bertha Alcalde Luján, fiscal general de Justicia de la CDMX; y Nashieli Ramírez Hernández, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX. La asistencia se completó con alcaldesas y alcaldes de la capital y municipios metropolitanos, legisladores, representantes del poder judicial, organismos de la ONU, colectivos de búsqueda, cámaras empresariales, sectores sindicales y vecinales.
Al presentar el balance de su gestión, Brugada Molina subrayó la responsabilidad inherente al cargo y el compromiso de cumplir con la palabra empeñada: "Dos años después, aquí estamos, rindiendo cuentas, honrando nuestra palabra con la convicción de que gobernar es cumplir". Reiteró que los principios de su administración priorizan el bienestar de los más necesitados, bajo la premisa "Por el bien de todos, primero los pobres y para los pobres, lo mejor".
En el ámbito económico, la Jefa de Gobierno destacó el manejo ético y eficiente de los recursos públicos, lo que permitió un aumento sin precedentes del 55 por ciento en la inversión pública en comparación con 2024. Esto posiciona a la Ciudad de México como la entidad con mayor inversión del país y la única que genera más ingresos propios que transferencias federales. En 2025, los ingresos locales crecieron un 21 por ciento, impulsados por impuestos como el predial, lo que ha respaldado la creación de 150 mil nuevos empleos formales y la atracción de proyectos por casi 300 mil millones de pesos a través de la Agencia de Atracción de Inversiones.
La política económica también se ha enfocado en el apoyo a pequeñas y medianas empresas, con la colocación laboral de 50 mil personas y la dispersión de 33 mil microcréditos. Para fortalecer la integridad en la gestión pública, la mandataria anunció que el gabinete en pleno firmará el Código de Ética, Austeridad y Honestidad el próximo 5 de octubre.
En cuanto a infraestructura y espacio comunitario, el gobierno ha entregado 3 mil 600 obras y recuperado más de 1 millón de metros cuadrados. Se reencarpetaron 450 kilómetros de vialidades, se instalaron más de 200 mil luminarias y se habilitaron 600 Senderos Seguros. El proyecto insignia de las UTOPÍAS, con 32 complejos construidos o en proceso, busca alcanzar una meta de 100 centros que impacten positivamente a más de 2 millones de habitantes, siendo definidas por Brugada como "una vacuna contra la indiferencia, el aislamiento y la desigualdad".
Este modelo urbanístico ha trascendido fronteras, con la apertura de una sede en Quito, Ecuador, y ha recibido más de 30 premios internacionales, incluyendo el Pergamino de Honor de ONU-Hábitat. La Ciudad de México fue además designada sede del Foro Urbano Mundial de la ONU en 2028. Complementan estas acciones la renovación de 52 parques infantiles, el éxito del jardín flotante Tlalilpa, la intervención de 14 plazas en el Centro Histórico, la reubicación de 6 mil comerciantes y la asignación de recursos significativos a mercados públicos y a la revitalización de embarcaderos en Xochimilco.
El sistema de transporte público ha experimentado una modernización radical, centrada en la justicia territorial y la accesibilidad. La inversión en el Metro ascendió a 48 mil millones de pesos en dos años, permitiendo la renovación total de la Línea 1, la rehabilitación de la Línea 3 con 45 trenes nuevos y mejoras en la Línea 2. La red de electromovilidad se ha expandido con más de 100 kilómetros a través de nuevas rutas de Metrobús y Trolebús, además de la incorporación de 380 autobuses eléctricos de RTP y 40 kilómetros de Cablebús, beneficiando directamente a más de 2 millones de personas.
En el ámbito de la ecología y la sustentabilidad, la administración ha puesto un énfasis particular en la electromovilidad, buscando reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire en la capital. La expansión de la red de transporte público con unidades eléctricas y la promoción de sistemas como el Cablebús son parte de una estrategia integral para un desarrollo urbano más verde y equitativo.
El sector empresarial y productivo también ha sido un pilar en la estrategia de desarrollo de la CDMX. La atracción de inversiones por casi 300 mil millones de pesos y la creación de 150 mil empleos formales reflejan un entorno propicio para los negocios, respaldado por políticas que fomentan el crecimiento y la generación de oportunidades.
En cuanto al feminismo y la equidad de género, la administración ha impulsado acciones para dignificar el espacio público y garantizar la seguridad de las mujeres, como la habilitación de Senderos Seguros. Estos esfuerzos buscan crear una ciudad donde todas las mujeres puedan transitar y desarrollarse plenamente, reflejando un compromiso con la justicia social y la igualdad.
La visión de Clara Brugada se alinea con un modelo de ciudad que prioriza el bienestar colectivo, la inclusión y la sostenibilidad, buscando consolidar a la Ciudad de México como un referente a nivel nacional e internacional en materia de desarrollo urbano y justicia social.