El emblemático Hotel Plaza, un coloso de la arquitectura neoyorquina y testigo de innumerables momentos de la cultura popular, se prepara para un largo periodo de inactividad. A partir de enero de 2027, el lujoso establecimiento cerrará sus puertas al público para someterse a una ambiciosa renovación que se extenderá por un mínimo de cuatro años. La medida, anunciada oficialmente, tiene como objetivo principal la restauración de su fachada, un elemento protegido como monumento histórico, garantizando así su preservación a largo plazo y la seguridad de quienes lo frecuentan.
Con más de 119 años de historia, el Plaza no es solo un edificio; es un personaje en sí mismo dentro del imaginario colectivo, especialmente para los amantes del cine. Su majestuosa presencia, flanqueando el icónico Central Park, lo ha convertido en un escenario recurrente para la industria cinematográfica, albergando escenas memorables que han quedado grabadas en la memoria de varias generaciones.
Un Legado Cinematográfico
La noticia del cierre temporal evoca de inmediato su papel protagónico en películas que han definido épocas. Quizás la aparición más recordada sea en "Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York" (1992), donde el joven Kevin McCallister, interpretado por Macaulay Culkin, se hospeda en el hotel, convirtiendo sus lujosos pasillos y habitaciones en el telón de fondo de sus travesuras infantiles. La película inmortalizó al Plaza como un refugio de ensueño para un niño perdido en la gran ciudad.
Pero la conexión del Plaza con Hollywood va mucho más allá. En "Intriga Internacional" (1959), el maestro del suspense Alfred Hitchcock utilizó el Oak Bar del hotel para una escena crucial de secuestro y escape protagonizada por Cary Grant. Más recientemente, "El Gran Gatsby" (2013), la opulenta adaptación de Baz Luhrmann, situó una de sus secuencias culminantes en el hotel, subrayando su asociación con el lujo y la decadencia.
La comedia romántica "Sintonía de Amor" (1993), con Tom Hanks y Meg Ryan, también utilizó la imponente entrada del Plaza como punto de encuentro para sus protagonistas, consolidando su imagen como un lugar de romance y encuentros fortuitos en el corazón de Manhattan.
Refugio de Estrellas y Escenario de Épocas
El glamour del Plaza no se limita a la pantalla grande. A lo largo de las décadas, ha sido el hogar temporal de algunas de las figuras más influyentes de la música, la política y la alta sociedad. Los Beatles, en su histórica primera visita a Estados Unidos en febrero de 1964, eligieron el Plaza para su estancia de cinco días, desde donde se movilizaron para sus legendarias presentaciones en Carnegie Hall y "The Ed Sullivan Show".
John Lennon y Yoko Ono, residentes de Nueva York durante los años 70, eran asiduos del Oyster Bar, un espacio que se convirtió en su particular refugio. El hotel también tiene un vínculo directo con el mundo de los negocios y el espectáculo a través de Donald Trump, quien lo adquirió en 1988 y celebró allí su boda con Marla Maples en 1993, un evento que capturó la atención mediática de la época.
En el ámbito social, el Plaza fue el escenario del legendario Baile en Blanco y Negro organizado por Truman Capote en 1966. Esta fastuosa fiesta reunió a lo más selecto de la sociedad y la cultura, incluyendo a personalidades como Frank Sinatra y Andy Warhol, convirtiéndose en un hito de la era.
Momentos Históricos y Culturales
La historia del Plaza está tejida con eventos que trascienden el entretenimiento. Su apertura el 1 de octubre de 1907, con Alfred Gwynne Vanderbilt como primer huésped, marcó el inicio de una era de opulencia. En 1954, la boda de Patricia Kennedy, hermana del entonces senador John F. Kennedy, con el actor Peter Lawford, añadió un capítulo de relevancia política y social a su crónica.
El hotel también fue testigo de importantes movimientos sociales. En 1969, integrantes de la Organización Nacional de Mujeres (NOW) protagonizaron una protesta en el Oak Room contra la política de exclusión de mujeres durante el almuerzo, una barrera que finalmente se derribó meses después, reflejando los cambios culturales de la época.
Incluso en el mundo de la moda, el Plaza dejó su huella. En 1995, albergó el primer desfile de Victoria's Secret, un evento que utilizó una distintiva iluminación violeta para promocionar la marca, marcando su incursión en el ámbito de las pasarelas de alta gama.
El Futuro del Icono
La renovación, que comenzará en enero de 2027, se presenta como un desafío considerable debido a las estrictas normativas de conservación histórica que deben respetarse. El comunicado oficial enfatiza que los trabajos se llevarán a cabo con "cuidadosa consideración de los requisitos de conservación, el cuidado a largo plazo del edificio y la seguridad de los huéspedes, empleados y la comunidad en general".
Este cierre temporal, aunque prolongado, es visto como una inversión necesaria para asegurar que el Hotel Plaza no solo mantenga su estatus de monumento histórico, sino que también se adapte a las exigencias del siglo XXI, preservando su legado para futuras generaciones de cinéfilos, celebridades y visitantes que buscan experimentar la magia de este icónico rincón de Nueva York.
La pregunta que queda en el aire es qué nuevas historias y qué nuevas apariciones cinematográficas nos deparará el Plaza una vez que reabra sus puertas, renovado pero fiel a su espíritu indomable.