El Estadio Banorte, antes conocido como Estadio Azteca, reabrió sus puertas este viernes con el partido amistoso entre México y Portugal. El recinto deportivo luce renovaciones que incluyen zonas exclusivas, iluminación LED y un sistema de sonido actualizado de cara al Mundial 2026, cuando será llamado Estadio Ciudad de México.

Junto con las mejoras en infraestructura, el inmueble presenta una nueva carta de alimentos y bebidas con precios considerablemente más altos que los habituales. Las cervezas individuales tienen un costo de 190 pesos, mientras que si se solicitan como micheladas —con un cargo adicional de 80 pesos— el precio total asciende a 270 pesos por unidad.

Los aficionados pueden adquirir paquetes de seis cervezas por 600 pesos, lo que equivale a 100 pesos por lata. También están disponibles opciones premium como botellas de ron, tequila, whisky y ginebra, con precios que van desde mil 200 pesos hasta 2 mil 800 pesos por botella individual. Los paquetes más exclusivos incluyen tres botellas de 750 mililitros, ocho refrescos y hielo, divididos en tres categorías: Origen (4 mil 200 pesos), Reserva (5 mil 300 pesos) y Platino (6 mil 900 pesos).

En cuanto a alimentos, la oferta incluye platillos de gastronomía mexicana como tacos al pastor por 230 pesos, cochinita pibil desde 150 pesos por tres piezas, y machetes por 250 pesos. Las opciones internacionales abarcan desde hot dogs a 180 pesos hasta sándwiches de ribeye por 220 pesos. Los esquites tradicionales se ofrecen en 110 pesos.

Una novedad importante es que el estadio opera bajo un sistema cashless, lo que significa que no se acepta efectivo. Todos los pagos deben realizarse con tarjetas de débito, crédito o tarjetas de prepago que pueden adquirirse y recargarse en el mismo recinto. Los aficionados también tienen la opción de ordenar bebidas y alimentos desde sus teléfonos celulares mientras permanecen en sus asientos.

El dinero sobrante en las tarjetas de prepago puede guardarse para eventos futuros o utilizarse en establecimientos participantes fuera del estadio. Esta modalidad de pago busca agilizar las transacciones durante los eventos masivos que albergará el Coloso de Santa Úrsula en los próximos años.