El coloso del comercio mexicano
En el poniente de la Ciudad de México se encuentra el centro comercial más grande del país: Centro Santa Fe. Con una superficie construida de 562,501 metros cuadrados, este complejo supera por mucho las dimensiones del Estadio Banorte —antes Azteca—, que apenas alcanza los 63,590 metros cuadrados de área edificada.
Los hermanos detrás del imperio
Grupo Caabsa, propiedad de los ingenieros civiles Luis Fernando y Julio Mauricio Martín Amodio Herrera, es el consorcio que controla este gigante comercial. Los hermanos fundaron la compañía en 1979 y la transformaron en un conglomerado de más de 30 empresas operativas con presencia en construcción, desarrollos inmobiliarios y servicios.
De minas a metrópoli comercial
El proyecto nació en 1993 como una alianza entre varios inversionistas, incluyendo Palacio de Hierro y Liverpool. Grupo Caabsa participó como socio inversionista y constructor principal de la obra. Lo que antes eran minas abandonadas y tiraderos se convirtió en el motor del desarrollo urbano y corporativo de Santa Fe.
El arquitecto Juan Sordo Madaleno diseñó el complejo privilegiando la iluminación natural y la amplitud de espacios. Actualmente, el recinto alberga cerca de 500 locales comerciales distribuidos en 128,367 metros cuadrados de áreas rentables, además de contar con más de 8,000 cajones de estacionamiento.
Un portafolio diversificado
Más allá de Centro Santa Fe, Grupo Caabsa opera otros desarrollos destacados en el país. Entre ellos se encuentra Pabellón Bosques, inaugurado en 1996 con su característica pista de hielo; El Río, un exclusivo complejo residencial de 357 hectáreas con campo de golf diseñado por Jack Nicklaus; y Expo Santa Fe, uno de los principales centros de convenciones de la capital.
La familia Amodio Herrera consolidó así su posición como uno de los actores más relevantes del sector inmobiliario mexicano, manteniendo el control administrativo del complejo comercial más grande del país a través de sus filiales especializadas en desarrollos de usos mixtos.