El Congreso de la Ciudad de México ha dado un paso contundente contra la apología del delito en espectáculos públicos, aprobando por unanimidad una reforma que, en la práctica, veta los narcocorridos de la capital. Con 44 votos a favor, la modificación a la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos y a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes busca fomentar una “cultura de paz” y combatir los discursos de odio y violencia en conciertos y eventos masivos.

La reforma al artículo 12 de la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos prohíbe explícitamente cualquier conducta que “tienda a alentar, favorecer o tolerar la prostitución o drogadicción, cualquier tipo de apología del delito y en general aquellas que pudieran constituir una infracción o delito”. Además, se añade la prohibición de “tolerar la violencia, la discriminación y los discursos de odio” durante estos eventos.

La iniciativa original fue presentada por la diputada panista Laura Alejandra Álvarez Soto, quien celebró la aprobación y enfatizó la importancia de esta medida. Álvarez Soto argumentó que “no podemos tolerar que se fomente la violencia o que se solape el crimen. Los narcocorridos son narrativas que glorifican la violencia, que convierten el crimen en aspiración y que presentan a figuras del narcotráfico como modelo de éxito”.

La legisladora del PAN también destacó el grave contexto de inseguridad que vive el país, señalando el alarmante reclutamiento de menores por parte del crimen organizado. Citó datos de organizaciones como Red por los Derechos de la Infancia en México, que estiman entre 30 mil y 40 mil niños y adolescentes han sido cooptados por grupos criminales en México, una cifra que subraya la urgencia de medidas que protejan a la juventud de la influencia delictiva.