La administración capitalina vuelve a modificar su estrategia de inversión para el Mundial 2026, esta vez con un incremento presupuestal de 482 millones de pesos que dispara las alarmas sobre el manejo de recursos públicos destinados al evento deportivo.
La nueva planificación incluye la cancelación de dos ciclovías programadas —Acopa y División del Norte— que formaban parte del proyecto original de movilidad sustentable para la ciudad. En su lugar, el gobierno local ha priorizado obras de rehabilitación que serán financiadas mediante el Fondo Mixto de Promoción Turística.
Este ajuste representa el enésimo cambio en la estrategia de inversión mundialista, evidenciando una falta de planeación que ha caracterizado la gestión de Morena en la capital. Los casi 500 millones de pesos adicionales se suman a un presupuesto que ya había generado cuestionamientos por su opacidad y falta de rendición de cuentas.
La decisión de sacrificar infraestructura ciclista —bandera histórica de la izquierda capitalina— para destinar recursos a obras de imagen turística revela las prioridades reales de una administración que promete sustentabilidad pero actúa en sentido contrario.
Mientras la Ciudad de México enfrenta problemas estructurales en transporte público, seguridad y servicios básicos, el gobierno de Sheinbaum continúa canalizando recursos millonarios hacia un evento de tres semanas cuyo legado para los habitantes de la capital permanece en duda.
La opacidad en torno al Fondo Mixto de Promoción Turística y la ausencia de información detallada sobre los nuevos proyectos de rehabilitación plantean interrogantes sobre la transparencia en el uso de estos recursos públicos adicionales.