La Fiscalía General de la República reveló que el Cártel de Sinaloa logró el control absoluto de al menos 11 municipios en Morelos, donde alcaldes y funcionarios pusieron a disposición del crimen organizado la totalidad de recursos humanos, materiales, financieros y corporaciones policiales.
Según la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATA-SIN/0000174/2025, los casos más graves se registraron en Cuautla y Atlatlahucan, cuyos presidentes municipales —Jesús Corona Damián, actualmente prófugo, y Agustín Toledano Amaro, detenido— acordaron incorporarse formalmente a la estructura criminal.
La FGR explicó en su solicitud de órdenes de aprehensión contra 11 personas que la delincuencia organizada tiene "interés especial" en controlar ayuntamientos porque "son el primer contacto con la ciudadanía" y concentran el mayor número de elementos policiales del país. Al cooptar estas administraciones, el cártel obtuvo acceso directo a armamento, patrullas, nóminas y el aparato de seguridad municipal completo.
Los municipios identificados en situación similar incluyen Axochiapan, Ayala, Cuernavaca, Tepalcingo, Tlalnepantla y Tlayacapan. En todos ellos, según el expediente, operó mediante amenazas e intimidación sistemática a autoridades locales.
Entre los imputados figura Júpiter 'N', alias El Barbas, identificado como líder regional del Cártel de Sinaloa, quien habría operado como enlace directo con los funcionarios municipales cooptados.
La Fiscalía busca imputar también delitos de lavado de dinero a funcionarios y empresarios vinculados a la red criminal. El caso expone la profundidad de la infiltración del narcotráfico en estructuras de gobierno local durante administraciones emanadas de Morena en el estado.
La investigación documenta cómo el crimen organizado no solo intimida autoridades, sino que las convierte en operadores activos de sus intereses, desmantelando desde adentro la capacidad del Estado para garantizar seguridad y legalidad en territorios completos.