Las autoridades mexicanas detuvieron en Nogales, Sonora, a Isaí 'N', familiar directo de Joaquín 'El Chapo' Guzmán y pieza clave en la maquinaria de producción y distribución de drogas sintéticas del Cártel de Sinaloa. El arresto se produjo tras labores de inteligencia que ubicaron al sospechoso en un inmueble de la colonia Casa Blanca, donde operaba como coordinador logístico de la facción conocida como Los Chapitos.

Según las acusaciones en su contra, Isaí 'N' —hermano de Enoc M, alias 'El Vocho'— organizó el traslado de 10 mil píldoras de fentanilo hacia Estados Unidos, además de coordinar redes de distribución que alcanzaban hasta Costa Rica. Las autoridades estadounidenses mantienen una orden de extradición activa contra él por delitos de delincuencia organizada y contra la salud, incluyendo tráfico de cocaína, fentanilo y lavado de dinero.

El operativo que culminó con su captura involucró a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Fiscalía General de la República a través de la Agencia de Investigación Criminal, y la Guardia Nacional. Durante la intervención se aseguraron armas largas y cartuchos. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención a través de redes sociales, destacando el trabajo coordinado del Gabinete de Seguridad.

Isaí 'N' forma parte del grupo que aún disputa el control territorial en Sinaloa tras la detención de Ismael 'El Mayo' Zambada, quien permanece en Estados Unidos en espera de sentencia. La facción de Los Chapitos mantiene un enfrentamiento abierto con La Mayiza por el dominio de las rutas y operaciones del Cártel del Pacífico, conflicto que ha dejado una estela de violencia en la región.

La captura representa un golpe a la estructura operativa de Los Chapitos, aunque especialistas advierten que las redes de producción y distribución de fentanilo continúan operando con múltiples células que reemplazan rápidamente a los operadores detenidos. La crisis de opioides sintéticos sigue cobrando decenas de miles de vidas en Estados Unidos cada año, alimentada por organizaciones criminales mexicanas que han industrializado su fabricación.