Las compras externas de fertilizantes en México registraron una contracción de 20.4 por ciento en volumen durante el período de enero a abril de 2026, según datos del sector.
El descenso responde al incremento sostenido en los precios internacionales del insumo agrícola, que ha encarecido significativamente su adquisición para los productores nacionales.
Entre los factores que han presionado al alza los costos globales de producción se encuentran las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, así como la decisión de Teherán de cerrar el estrecho de Ormuz en respuesta a dichas acciones.
El cierre de esta ruta marítima estratégica ha generado disrupciones en las cadenas de suministro global de fertilizantes, elevando los costos de transporte y disponibilidad del producto.
La reducción en el volumen de importaciones representa un desafío para el sector agrícola mexicano, que depende en gran medida de estos insumos para mantener los niveles de producción.
Los analistas advierten que la situación podría extenderse mientras persistan las tensiones geopolíticas en la región del Golfo Pérsico, principal corredor de tránsito para materias primas agrícolas.