La presidenta de la Comisión Europea expresó su respaldo a las conversaciones en curso entre Estados Unidos e Irán, enfocadas en restablecer la libre circulación marítima en el estrecho de Ormuz, paso obligado para aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial.
Desde Bruselas, la funcionaria europea destacó que los avances registrados en las últimas semanas representan una oportunidad para reducir las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, región que ha experimentado episodios recurrentes de confrontación naval y amenazas de bloqueo comercial.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y la península arábiga, conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y constituye un punto crítico para el comercio energético global. Cualquier interrupción en esta vía afecta directamente los precios internacionales del crudo y genera incertidumbre en los mercados financieros.
La Unión Europea mantiene una postura de mediación diplomática en el conflicto entre Washington y Teherán, buscando preservar los acuerdos comerciales y evitar una escalada militar que pudiera comprometer la estabilidad económica del bloque.
Las negociaciones actuales abordan no solo la garantía de tránsito marítimo sin restricciones, sino también mecanismos de verificación y compromisos mutuos para desescalar la presencia militar en la zona, según fuentes diplomáticas europeas.
La declaración de la Comisión Europea llega en un momento en que varios países miembros dependen significativamente de las importaciones energéticas que atraviesan el estrecho, lo que convierte la libre navegación en un asunto de seguridad estratégica continental.