El gobierno de la Ciudad de México autorizó nuevamente el acceso al Zócalo capitalino luego de que comerciantes establecidos en el Centro Histórico sostuvieran una reunión a puerta cerrada con la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina.
Durante el encuentro privado, los empresarios de la zona expusieron la crítica situación económica que enfrentan sus establecimientos, advirtiendo que la falta de visitantes había llevado sus ventas a cero y que no podrían sostener sus operaciones por más tiempo.
Los comerciantes demandaron a la titular del Ejecutivo local restablecer el libre tránsito en la plaza principal, argumentando que las restricciones de acceso habían paralizado completamente la actividad comercial en uno de los puntos turísticos más importantes de la capital.
Tras escuchar los planteamientos del sector empresarial, la administración de Brugada Molina accedió a permitir nuevamente la circulación de visitantes en el Zócalo, buscando reactivar la derrama económica en la zona.
La decisión representa un giro en la política de acceso que había mantenido cerrada la explanada, afectando directamente a los negocios que dependen del flujo constante de turistas y visitantes locales.
El Centro Histórico concentra cientos de establecimientos comerciales que generan miles de empleos, por lo que cualquier restricción al tránsito peatonal impacta de manera inmediata en la economía de la zona.
La reapertura del Zócalo busca equilibrar las necesidades del comercio establecido con las políticas públicas que la administración capitalina había implementado en semanas recientes.