La revolución de los pagos digitales en México ha entrado en una fase crucial, transitando de la adopción por parte de los consumidores a la expansión de la infraestructura de aceptación para millones de pequeños negocios que aún dependen del efectivo. En este escenario, Broxel, una destacada fintech mexicana, ha anunciado una jugada estratégica: la integración de la tecnología Tap to Pay a su plataforma de adquirencia.

Esta innovadora solución permitirá a comercios, emprendedores y agregadores de pagos transformar sus dispositivos Android en terminales capaces de aceptar pagos con tarjeta, eliminando la necesidad de adquirir hardware adicional y costoso. La funcionalidad opera bajo el paraguas de Broxel Adquirente, la división especializada de la compañía en el procesamiento de pagos para las principales marcas como Visa, Mastercard, Carnet y American Express, tanto en transacciones físicas como digitales.

La apuesta de Broxel no es menor: busca facilitar el acceso a herramientas de cobro electrónico a través de una infraestructura financiera ágil y adaptable a las necesidades específicas de cada tipo de negocio, desde el pequeño tendero hasta el emprendedor emergente.

El Impulso de los Pagos Digitales en MIPYMES

La adopción de medios de pago electrónicos se ha consolidado como un pilar fundamental para el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en México. Diversos estudios y programas gubernamentales han evidenciado los beneficios tangibles de esta transición. La incorporación de pagos electrónicos no solo amplía las opciones de cobro disponibles, sino que también se traduce en un incremento directo de los ingresos, un fortalecimiento del control financiero y la apertura de nuevas vías para la expansión comercial.

Datos reveladores de Visa señalan que, en promedio, tres de cada cuatro micro y pequeñas empresas mexicanas que implementaron pagos digitales experimentaron un aumento del 22 por ciento en sus ingresos mensuales. Este dato subraya el impacto positivo y medible de la digitalización en la salud financiera de estos negocios.

Por su parte, el programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales” ha arrojado cifras aún más contundentes, indicando que los comercios participantes lograron elevar sus ventas con tarjeta en un promedio del 68 por ciento durante el periodo analizado. Estos resultados demuestran el potencial transformador de la tecnología financiera cuando se pone al alcance de quienes más lo necesitan.

Un Mercado con Potencial de Crecimiento

A pesar de los avances significativos, el camino hacia la digitalización total de los pagos en México aún presenta un vasto potencial de crecimiento. Se estima que más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas del país todavía no aceptan pagos con tarjeta, lo que representa una oportunidad de mercado considerable. Paralelamente, los consumidores mexicanos continúan adoptando los medios de pago electrónicos, con más de 10,600 millones de transacciones registradas en 2025.

La irrupción de soluciones basadas en tecnología SoftPOS, que permiten convertir teléfonos inteligentes en terminales de pago funcionales mediante la tecnología NFC (Near Field Communication), está redefiniendo el modelo tradicional de adquirencia. Estas innovaciones están derribando una de las barreras de entrada más significativas: la inversión inicial en dispositivos especializados, democratizando así el acceso a la tecnología de cobro.

Gustavo Gutiérrez, CEO de Broxel, enfatizó la visión de la compañía: “México cuenta con millones de consumidores que ya utilizan herramientas digitales para transferir dinero, comprar en línea y realizar pagos electrónicos. El siguiente desafío es acercar esa misma capacidad tecnológica a los pequeños comercios. La infraestructura existe; el reto es hacerla accesible para cualquier negocio desde el dispositivo que ya utiliza todos los días”.

El Futuro de la Adquirencia y la Democratización de Pagos

Las proyecciones de la industria financiera son claras: para 2027, se espera que más de 21 millones de personas utilicen pagos digitales en puntos de venta, mientras que el comercio electrónico seguirá expandiéndose a tasas de doble dígito. En este dinámico escenario, la competencia en el sector financiero podría experimentar un desplazamiento, pasando de centrarse en la emisión de productos y el procesamiento de transacciones a la capacidad de llevar infraestructura tecnológica hasta el último eslabón de la cadena comercial.

Con iniciativas como Tap to Pay, Broxel se posiciona estratégicamente en un momento definitorio de la evolución financiera: la democratización de la aceptación de pagos digitales. Al facilitar que millones de pequeños negocios en México puedan aceptar pagos electrónicos de manera sencilla y económica, la fintech no solo impulsa su propio crecimiento, sino que contribuye activamente a la modernización y formalización de la economía nacional, fortaleciendo el ecosistema empresarial y financiero del país.