El Banco de México realizó un ajuste significativo en sus proyecciones económicas para el año en curso, reduciendo su estimación de crecimiento del producto interno bruto de 1.6 por ciento a apenas 1.1 por ciento.
La revisión a la baja responde a los resultados del primer trimestre de 2026, periodo en el cual la economía mexicana experimentó una contracción más profunda de lo que los analistas del instituto central habían previsto originalmente.
Según el informe trimestral correspondiente a enero-marzo, publicado por la institución, los indicadores económicos del arranque del año mostraron un desempeño inferior al esperado, obligando a recalibrar las expectativas para los próximos meses.
Esta nueva proyección representa un recorte de medio punto porcentual respecto a la estimación anterior, lo que refleja un panorama económico más desafiante para el país durante 2026.
El ajuste en las previsiones del banco central se suma a las señales de desaceleración que diversos sectores de la economía nacional han mostrado en los últimos meses, configurando un escenario de crecimiento moderado.
La institución financiera deberá monitorear de cerca la evolución de los indicadores económicos en los próximos trimestres para determinar si se requieren ajustes adicionales en su política monetaria o en sus proyecciones de cierre de año.