Grupo Ollamani, la escisión de Grupo Televisa encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha revelado que la organización de cinco partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el emblemático Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte, resultó en una pérdida operativa de casi mil millones de pesos.

Un Golpe Financiero Inesperado

Aunque el torneo deportivo de talla mundial impulsó los ingresos del negocio de fútbol de Ollamani, los gastos operativos, de adecuación del inmueble y de hospitalidad superaron con creces los recursos obtenidos. La empresa, que ya había advertido sobre posibles pérdidas desde el segundo trimestre, confirmó que el balance económico de estas operaciones fue negativo, impactado significativamente por los requerimientos de la FIFA y los acuerdos con los propietarios de palcos.

Cifras Rojas en el Balance Trimestral

En total, Ollamani acumuló pérdidas operativas por 967.8 millones de pesos. Esta cifra se desglosa en 557.2 millones de pesos entre abril y junio, y 410.6 millones adicionales entre julio y septiembre, periodo en el que se disputó el último partido mundialista en el recinto. Durante el tercer trimestre, las actividades relacionadas con el Mundial generaron ingresos por 287.8 millones de pesos, provenientes del arrendamiento del estadio y servicios de hospitalidad, alimentos y bebidas. Sin embargo, estos fondos no fueron suficientes para cubrir los gastos, dejando un saldo negativo de 410.6 millones de pesos para ese trimestre específico.

El impacto de estos gastos extraordinarios también se reflejó en las cuentas generales de la compañía. Ollamani reportó una pérdida neta de 383.4 millones de pesos entre julio y septiembre. Es importante destacar que, si se excluyen los gastos extraordinarios del Mundial, el negocio habitual de fútbol de la empresa sí obtuvo una utilidad operativa de 73.1 millones de pesos en el mismo periodo, lo que subraya la naturaleza temporal y específica de las pérdidas relacionadas con el torneo.

Los Costos Ocultos del Mundial

Uno de los compromisos financieros más significativos para Ollamani estuvo relacionado con los derechos de los palcohabientes del Estadio Banorte. El recinto cuenta con 927 palcos, de los cuales 777 son de propiedad privada y cuentan con contratos de uso a 99 años. Para alinear las condiciones del estadio con los requisitos de la FIFA, Ollamani, a través de su subsidiaria Fútbol del Distrito Federal (FDF), acordó pagar 62.4 millones de dólares (aproximadamente 1,000 millones de pesos al tipo de cambio actual) para la adquisición y asignación de boletos correspondientes a los propietarios de estos palcos. La expectativa de recuperar parte de esta inversión mediante la venta de paquetes de hospitalidad, alimentos y bebidas no se materializó completamente, contribuyendo al déficit.

La remodelación del inmueble también representó un desembolso considerable, con una inversión que superó los 2,300 millones de pesos. Estas obras, iniciadas en mayo de 2024, obligaron a la suspensión temporal de partidos y espectáculos, forzando al Club América a trasladar sus encuentros como local al Estadio Ciudad de los Deportes. Esta medida afectó los ingresos habituales por taquilla y concesiones del Estadio Banorte.

Como parte de una estrategia de transformación comercial del recinto, se concretó el cambio de nombre del histórico Estadio Azteca a Estadio Banorte, tras la adquisición de los derechos de naming por parte de la institución bancaria. Este acuerdo, sin embargo, no implicó la compra del estadio, sino la asociación de la marca Banorte con el inmueble.

Adicionalmente, a través de su subsidiaria HC2026, Ollamani asumió gastos significativos en producción, transporte, seguridad y operación de las actividades mundialistas, incluyendo el FIFA Fan Festival en la Ciudad de México. Estos conceptos se sumaron a los costos y gastos de las Operaciones FIFA, que ascendieron a 2,677.5 millones de pesos, frente a ingresos de 1,709.7 millones.

La preparación del inmueble también requirió financiamiento externo. Ollamani contrató líneas de crédito con Banorte por hasta 2,100 millones de pesos para cubrir parte de las obras, lo que generó costos adicionales por intereses y comisiones bancarias.

Ollamani: Un Gigante de Negocios

Grupo Ollamani, fundado el 31 de enero de 2024, agrupa diversos negocios de los sectores deportivo, de entretenimiento y editorial, previamente parte de Grupo Televisa. Cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) bajo la clave AGUILAS.

En el ámbito deportivo, Ollamani opera al Club América en sus ramas varonil y femenil, y administra el Estadio Banorte. Su portafolio también incluye PlayCity, con 17 casinos y plataformas de apuestas en línea, así como Editorial Televisa y Distribuidora Intermex, enfocada en la distribución de revistas y coleccionables.

Emilio Azcárraga Jean preside el Consejo de Administración y es el accionista de control. Según el Reporte Anual 2025, posee directa e indirectamente el 61.2114% de las acciones Serie A con derecho a voto. Esta estructura corporativa concentra bajo una misma entidad los negocios que estuvieron directamente involucrados en la organización del Mundial en el Estadio Banorte, explicando así cómo los costos del torneo se reflejaron en los resultados financieros de Ollamani, a pesar de que sus operaciones abarcan un espectro más amplio que solo el fútbol.

En el contexto actual, donde el sector empresarial y productivo busca consolidar su crecimiento y rentabilidad, los resultados de Ollamani en el Mundial 2026 sirven como un recordatorio de los complejos equilibrios financieros que implican eventos de esta magnitud. Si bien la inversión en infraestructura y la participación en eventos globales pueden generar beneficios a largo plazo y fortalecer la imagen de marca, también conllevan riesgos financieros considerables que deben ser gestionados con precisión. La capacidad de Ollamani para navegar estos desafíos y asegurar la rentabilidad de sus operaciones habituales será clave para su desempeño futuro en el mercado.